Tuesday, February 24, 2015



El Sol nuestra estrella.
 El Sol es una estrella que, a pesar de su cercanía a nosotros, sigue guardando celosamente muchos de sus secretos. En su interior se encuentra la fábrica nuclear que le da vida, allí los núcleos de hidrógeno se unen entre sí para generar helio liberando en el proceso ingentes cantidades de energía. No es posible observar el interior del Sol, de hecho, sabemos lo que allí sucede porque hemos aprendido a dominar la física que subyace y las leyes que rigen los procesos nucleares.
Lo que realmente podemos observar del Sol son las capas más externas: la fotosfera, la cromosfera y la corona.

La fotosfera es la superficie brillante que envuelve al Sol y nos envía la energía en forma de radiaciones que nos dan la luz y la vida.
Más arriba está la cromosfera, una región transparente que tiene entre 10.000 y 15.000 km de espesor y que solo es visible durante los eclipses de Sol o con instrumentos especiales que los imitan.

Por último, se extiende la corona, una región mucho más tenue donde, para asombro de los científicos, la temperatura de las partículas que la componen alcanza el millón de grados centígrados, muy superior a la que tiene la superficie solar. Es precisamente esta aparente incongruencia, el hecho de que aumente la temperatura desde los 6.000 ºC de la superficie hasta el millón de grados de la corona, la que tiene intrigados a los científicos.

Desde la Tierra y con instrumentos instalados en satélites se ha observado la actividad solar a gran escala revelando la existencia de manchas solares, fulguraciones y grandes llamaradas o prominencias que pueden llegar a alterar el entorno inmediato a la Tierra. Ahora, gracias a un telescopio espacial lanzado por la NASA en 2013, el satélite IRIS (Interface Region Imaging Spectrograph), se ha podido observar la superficie y atmósfera del Sol a menor escala y ese conocimiento está ayudando a resolver este problema de la temperatura en las regiones más externas. El IRIS puede observar la atmósfera solar en el ultravioleta cercano y lejano, radiaciones que no llegan hasta la superficie terrestre porque son bloqueadas por nuestra atmósfera. Los resultados de las observaciones obtenidas con el IRIS han sido publicados en un conjunto de artículos en la revista Science. Los distintos estudios revelan cómo los campos magnéticos creados por el movimiento de las partículas cargadas (plasma) que componen el Sol provocan toda una plétora de fenómenos que intervienen en el calentamiento de la atmósfera solar.

Los instrumentos del IRIS revelan un mundo cambiante en permanente agitación en el que se detectan chorros de plasma que se mueven paralelos y en distinta dirección (De Pontieu et al). Prácticamente en cada lugar del Sol los campos magnéticos provocan movimientos de plasma que curvan y entrelazan provocando rápidos aumentos de temperatura. En otro artículo (V. Hansteen et al) se revela la existencia de una enorme variedad de bucles de plasma a pequeña escala y de minutos de duración, repartidos por toda la superficie del Sol. IRIS explora también regiones más extensas de fuertes campos magnéticos que se conocen como "regiones activas".

En otro artículo (Peter et al) se revela la existencia de pequeñas zonas que alcanzan temperatura de centenares de miles de grados en medio de regiones mucho más frías. Son lugares que parecen estallar como "bombas" liberando mucha más energía de la que se pensaba hasta el momento. Las regiones activas son los rasgos característicos de la atmósfera, allí se producen enormes bucles de plasma que viajan de una región a otra. El artículo firmado por Testa et al revela que los puntos de origen de estos bucles varían muy rápidamente y se deben a la emisión de partículas no térmicas que se generan en pequeñas erupciones 0 nano-prominencias. Ahora que estamos cerca del máximo de actividad solar dentro de su ciclo de 11 años, las observaciones del IRIS prometen ser muy interesantes.

 
Sacándole los colores al Sol en el nombre de la ciencia

http://www.microsiervos.com/archivo/ciencia/sacandole-los-colores-al-sol-en-el-nombre-de-la-ciencia.html



Cómo ve el Sol el SDO

Como dice el refrán, todo depende del color del cristal con que lo mires, lo cual es también cierto cuando se trata de mirar al Sol.
El mosaico de arriba se corresponde con los distintos tipos de imágenes que el Solar Dynamics Observatory obtiene de nuestra estrella según con qué instrumento y con qué filtro; cada uno de ellos sirve para algo distinto.

Sacado de How SDO Sees the Sun, de izquierda a derecha y de arriba a abajo:
Medidas doppler del HMI [ver el más reciente], el Helioseismic and Magnetic Imager, que muestran la velocidad de la fotosfera, la superficie del Sol.
Magnetogramas del HMI [ver el más reciente], que son mapas del campo magnético también de la superficie del Sol, en los que el negro representa líneas de campo magnético que apuntan a la Tierra y el blanco las que van en sentido contrario.

Contínuos HMI [ver el más reciente], que muestran la superficie del Sol superponiendo además buena parte de la luz visible.

AIA 1700 Å [ver el más reciente], obtenidas por el Advanced Imaging Assembly en luz ultravioleta, muestra la superficie del Sol, así como una capa de la atmósfera de este llamada cromosfera, que está justo encima de la fotosfera, donde las temperaturas comienzan a subir. En esta zona rondan los 4500 kelvin.

AIA 4500 Å [ver el más reciente], luz blanca de la superficie del Sol, a unos 6.000 kelvin.

AIA 1600 Å [ver el más reciente], emitidas por el carbono-4 a unos 10.000 kelvin desde la zona de transición entre la cromosfera y la corona.

AIA 304 Å [ver el más reciente], emitidas por el helio-2 a unos 50.000 kelvin desde la cromosfera y la región de transición.

AIA 171 Å [ver el más reciente], emitidas por el hierro-9 a unos 600.000 kelvin desde la parte «tranquila» de la corona en la que se ven también los bucles de esta.

AIA 193 Å [ver el más reciente], emitidas por el hierro-12 a 1.000.000 de kelvin y el hierro-24 a 20.000.000 de kelvin. Las emisiones de hierro-12 se corresponden con una zona ligeramente más caliente de la corona y las de hierro-24 a las erupciones solares.

AIA 211 Å [ver el más reciente], hierro-14 a 2.000.000 de kelvin, que se corresponden a zonas más calientes de la corona y con actividad magnética.

AIA 335 Å [ver el más reciente], emisiones del hierro-16 a 2.500.000 kelvin, también de zonas de la corona aún más calientes y con actividad magnética.

AIA 094 Å [ver el más reciente], hierro-18 a 6.000.000 kelvin, que se corresponde con zonas de la corona en las que se producen las erupciones solares.

AIA 131 Å [ver el más reciente], hierro-20 y hierro-23 a más de 10.000.000 de kelvin, que se corresponde con el material de las erupciones solares.

Los colores que se les ponen no son reales, ya que salvo las de los continuos HMI todas representan longitudes de onda que caen fuera del espectro de la luz visible, pero a cada una de ellas se les hace corresponder siempre el mismo color para que cuando alguien que esté familiarizado con ellas las vea ya sepa de qué se trata.

Sirve también para poder comparar mejor unas con otras, ya que si cada vez se les diera un color distinto podría dar lugar a percepciones visuales distintas, aunque por supuesto el análisis numérico de los datos no se ve influido por esto.

Es lo mismo, por otra parte, que se hace con las espectaculares imágenes que vemos del Hubble y otros telescopios, que en muchos casos están mirando el universo en longitudes de onda que nosotros no vemos.


El Helioseismic and Magnetic Imager estudia los varios componentes de la actividad magnética solar; el Atmospheric Imaging Assembly capta imágenes del disco solar en varias bandas del ultravioleta y del extremo ultravioleta.


 

Los años más calurosos de la historia.

 
http://cienciaes.com/cienciafresca/2015/01/19/


Hace unos días surgía la noticia que algunos ya sospechaban de que el año 2014 ha sido el más caluroso de la historia desde 1880. Dos análisis independientes de la NASA parecen confirmarlo. Con 2014, ya son nueve los años más calurosos de la historia que han ocurrido desde el año 2000. Parecen existir cada vez menos dudas de que se está produciendo un calentamiento global y de que ese calentamiento es sobre todo consecuencia de la acción del ser humano, en particular de la combustión de carbón, gas natural y petróleo. Desde 1880 la temperatura media de la Tierra ha subido 0,8ºC, aunque el aumento más importante se ha producido solo en las tres últimas décadas. Puede parecer un aumento sin mucha importancia, pero es más que suficiente como para que se produzca un deshielo significativo de glaciares y casquetes polares.
A este respecto, las investigaciones sobre el asunto se han enfocado en el efecto que tendrá este deshielo para la subida del nivel de océanos y mares, un tema del que hablábamos la semana pasada en este programa en relación al deshielo de Groenlandia. Sin embargo, la subida del nivel de los océanos posiblemente no será la única consecuencia del deshielo. Una secuela esperable será igualmente el aumento más rápido de la temperatura media de la Tierra como consecuencia de una menor superficie de reflexión de la luz solar que ofrece el hielo y la nieve.
Aun otra consecuencia esperable de la descongelación globalizada será el aumento del carbono en la biosfera. Investigadores suizos y estadounidenses abordan el estudio de esta importante cuestión e intentan estimar por primera vez la cantidad de carbono orgánico atrapado en los glaciares, y la cantidad que podría ser liberada a medida que se fundan. Este carbono proviene del que puede producirse en el entorno de los glaciares y quedar atrapado luego en ellos, así como el que puede depositarse debido a hollines y cenizas procedentes de la combustión en todos los lugares del planeta y que luego son transportados a los glaciares por los vientos.
De acuerdo a las estimaciones de estos investigadores, publicadas en la revista Nature Geosciences, la cantidad de carbono liberado por los glaciares fundentes aumentará un 50% en los próximos 35 años y supone una cantidad similar a la mitad de la que el río Misisipi libera cada año a los océanos, que es bastante considerable.
Los investigadores indican que esta cantidad de carbono afectará a los ecosistemas costeros de las zonas ártica y antártica. Esto indica que los efectos del deshielo sobre los ecosistemas no solo serán debidos a las consecuencias directas del aumento del nivel marino, como los cambios en salinidad debidos al agua dulce vertida al océano, sino también a este efecto indirecto del mismo. Por el momento, no es posible predecir ni la naturaleza ni la extensión de estos efectos, pero de lo que sí los científicos están seguros es de que algunos pueden ser muy importantes.

Límites del planeta que no deberíamos cruzar, pero que desgraciadamente ya estamos superando.

Nuestro planeta es un espacio finito cuyos límites, analizadas desde el punto de vista de la estabilidad necesaria para nuestra propia supervivencia, es muy conveniente estudiar. Esto, que parece obvio, no tuvo una visión de conjunto hasta 2009 cuando 28 científicos de renombre, varios Premios Nobel entre ellos, publicaron en la revista Nature un artículo identificando nueve límites planetarios que la humanidad debe tener en cuenta si desea continuar avanzando en su desarrollo de manera sostenible. Cruzar esas fronteras avisan los científicos- podría llevarnos a cambios abruptos e irreversibles. Respetarlas, en cambio, podría reducir el riesgo. En el fondo, subyace una idea fundamental: frente a los retos que plantea el futuro de nada sirven las fronteras culturales, políticas o religiosas. No hay diferencias entre nosotros. Somos terrícolas y entre todos debemos tomar consciencia de los límites planetarios que no debemos cruzar y buscar las soluciones necesarias para mantenernos en zona segura. Ahora, un nuevo artículo (2) publicado en la revista Science, firmado por 18 científicos, ofrece una revisión y puesta al día los límites o fronteras definidos anteriormente.

Estos son esos 9 puntos:

El cambio climático.

La concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera ha aumentado dramáticamente durante el último siglo. Este gas de efecto invernadero, y otros que actúan en el mismo sentido, está propiciando un aumento de la temperatura media del planeta que tiene consecuencias prácticamente en todos los ámbitos planetarios, deshielo de los casquetes polares, aumento en el nivel de los océanos, cambios en los hábitats terrestres y marinos, etc. Se hace más necesario que nunca evaluar la relación entre la liberación y el sumidero de CO2, el control de emisiones y otros estudios e investigaciones novedosas que ofrezcan nuevas vías de actuación frente al problema. ¿Cuánto tiempo podremos sobrepasar esta frontera antes de que los cambios del clima sean irreversibles? El artículo estrecha el margen asignado al límite de concentración de CO2 en la atmósfera y lo sitúa entre 350 y 450 partes por millón (ppm). El dato más reciente, correspondiente la concentración media de CO2 durante el año 2013, ofrece una cifra preocupante: 397 ppm.

Cambio en la integridad de la biosfera (antes identificado como pérdida de la biodiversidad).

Estamos ante la llamada sexta extinción en masa del planeta. La reducción de los hábitats por deforestación y por otras actividades humanas está llevando este factor fuera de cualquier límite, aunque éste sea muy difícil de cuantificar. Aumentar la protección de los ecosistemas, mejorando su conexión entre ellos, mientras se mantiene la alta productividad agrícola necesaria para alimentar a la población es un reto que exige mucha investigación. Las especies extintas son una pérdida irreparable de riqueza genómica. En el artículo se propone un índice de biodiversidad intacta (IBI) que utiliza como referencia la abundancia de especies en tiempos anteriores a la era industrial. Así, el mantenimiento de la riqueza biológica de una región proporcionaría un índice del 100% mientras que una pérdida daría porcentajes menores. La frontera es difícil de establecer, se propone un 90%, no obstante los márgenes de incertidumbre son muy grandes (90 30%). Existe aquí una enorme variedad regional, como ejemplo se ofrecen los cálculos de 9 países que oscilan entre el 69 y el 91%.

Las dos fronteras anteriores están, según se especifica en el artículo, en el corazón de todas las demás.

La reducción del ozono estratosférico.

El ozono de la estratosfera filtra la radiación ultravioleta del Sol y protege de ellos a las criaturas que vivimos en el planeta. La liberación de productos clorfluorocarbonados (CFC), arrastrados a las regiones antárticas, provocó una disminución progresiva de la concentración de ozono y generó un agujero que fue motivo de alarma a finales del siglo pasado. Gracias a la identificación del origen del problema, se llegó a un acuerdo para prohibir los CFCs a escala mundial en el Protocolo de Montreal. Desde entonces, el problema se ha estabilizado y promete mejorar. La frontera establece un mínimo de 275 unidades dobson (DU). El límite sólo es superado en la Antártida durante la primavera austral (200 DU).

Acidificación de los océanos.

Un cuarto del CO2 que liberamos a la atmósfera se disuelve en los océanos. Allí forma ácido carbónico, un ácido que reduce el pH del agua y altera la química de las masas de agua y afecta a la vida marina. El aumento de acidez tiene vital importancia en la química que facilita la creación del carbonato cálcico necesario para la formación de los esqueletos de los corales y los caparazones de muchos animales. Se ha calculado que existe un límite en la saturación del carbonato cálcico bajo el cual la formación de estas estructuras es muy difícil para muchos organismos y se ha determinado que ese límite es un 80% del que existía en el periodo preindustrial. Las medidas actuales indican que el valor actuales del 84%. Como la acidificación depende del nivel de CO2 en la atmósfera, se calcula que el límite será superado si ésta contiene de forma continuada (el efecto no es inmediato) concentraciones de CO2 superiores a 350 ppm, algo que como hemos dicho en el primer apartado, ya se superó en 2013.

Flujos Biogeoquímicos.

Nitrógeno y fósforo liberado en las corrientes de agua y océanos. El nitrógeno y el fósforo son elementos esenciales para el crecimiento de las plantas. El empleo masivo de fertilizantes en la agricultura aporta al suelo niveles elevados de nitrógeno, fósforo y otros elementos necesarios para la vida. Tan sólo en una pequeña cantidad de ellos son absorbidos por los cultivos, el resto pasa a las corrientes de agua y se acumula en ríos, lagos y mares favoreciendo el crecimiento de algas superficiales. La proliferación explosiva de estas algas impide el paso de la luz hasta el fondo y provoca el deterioro de lagos y otros sistemas acuáticos. Se ha determinado que, en ciertas regiones, se superan ampliamente los límites establecidos.

Uso de la tierra. Cambio de la superficie terrestre como consecuencia de su uso para fines humanos.

Los bosques, selvas, sabanas, tundra, etc., intercambian energía, agua y momento con la atmósfera. Las modificaciones de cubierta vegetal, ya sea por deforestación para convertir el terreno en cultivos o por eliminación para las distintas actividades humanas, provocan cambios en la cantidad de energía reflejada al espacio, es decir, el albedo del planeta. Entre la cubierta vegetal, las selvas tropicales tienen gran influencia en el clima debido a la evapotranspiración. Se han establecido límites que están conectados con la diversidad biológica analizada en el segundo apartado.

El consumo de agua dulce y el ciclo hidrológico global.
Estamos modificando el funcionamiento del ciclo hidrológico. Se modifica el caudal de los ríos por utilización de sus aguas para regadíos, se desecan zonas anegadas, se utiliza y sobreexplota las reservas subterráneas, etc. . Se calcula que para 2050, 500 millones de personas sufrirán la escasez de agua potable. La frontera está situada en los 4.000 km3/año de agua dulce.

Aerosoles liberados a la atmósfera.

Afectan a la formación de nubes e influyen en el clima y regulan a la cantidad de radiación que alcanza el planeta. Los aerosoles se forman por partículas de carbón procedente de combustiones, carbón orgánico procedente de calefacciones, emisiones de los motores diésel, sulfatos y nitratos liberados durante las combustiones de combustibles fósiles. Los contaminantes se combinan con el agua y permanecen en la atmósfera produciendo efectos nocivos en la salud humana. Cada año se producen del orden de 7.200.000 muertes al año debidas a la ingestión de los aerosoles. Como consecuencia de las partículas de aerosol, en la atmósfera baja se forman nubes que impiden el paso de la luz solar, amenazan la salud e influye en la fotosíntesis de las plantas. El efecto de estas partículas se mide con la profundidad óptica de los aerosoles (AOD). Las consecuencias tienen una alta variabilidad regional, una de más notorias es el cambio en la periodicidad e intensidad de los monzones en la India y países de la zona. El límite establecido es un AOD de 0,25 con una incertidumbre entre 0,25 y 0,50. Los valores actuales dan un EOD de 0,3 que se sitúa dentro de la región de incertidumbre.

"La contaminación química y la liberación de nuevos productos que pueden dañar el ambiente (Ahora se conoce como "Introducción de Nuevas entidades (entities).

Existen más de 100.000 sustancias en el comercio global que tienen potenciales efectos nocivos: contaminantes químicos, metales pesados, desechos radiactivos, microplásticos, polímeros y nanomateriales. La frontera es difícil de calcular porque a la diversidad de productos se suma su particular persistencia y durabilidad en el medio ambiente, así como su movilidad o capacidad para extenderse y alcanzar nuevos territorios. Los efectos son evidentes en los organismos vivos incluso en dosis bajas: pérdida de resistencia a enfermedades, baja tasa de reproducción en aves o modificación de los procesos de apareamiento. Existen muchos efectos, pero pobremente entendidos. Un buen ejemplo de la inesperada acción de los nuevos contaminantes está en lo sucedido con los CFC’s y la capa de ozono. Es difícil calcular los límites.

Así se distribuyen los nueve puntos cuya consideración es fundamental respetar, si queremos que las sociedades humanas puedan desarrollarse y prosperar en un planeta que está en continuo cambio.

 

Estado del Sol dia a dia en Febrero 2015..............

1.2.15
 
 2.2.15
 
3.2.15
 
4.2.15
 
5.2.15
 
6.2.15
 
7.2.15
 
8.2.15
 
9.2.15
 
10.2.15
 
11.2.15
 
 12.2.15
 
13.2.15
 
 14.2.15
 
 15.2.15 
 
16.2.15
 
17.2.15
 
18.2.15
 
19.2.15
 
20.2.15


Nuestro Padre Sol en el mes de enero 2015 y sus manchas.......

21 al 31 de enero del año 2015
 
21.1.15
 
22.1.15
 
23.1.15
 
24.1.15
 
25.1.15
 
26.1.15
 
27.1.15
 
28.1.15
 
29.1.15
 
30.1.15
 
31.1.15

Wednesday, February 18, 2015

La «supererupción» del Yellowstone cubriría de cenizas toda Norteamérica

http://www.abc.es/ciencia/20140829/abci-supererupcion-yellowstone-cubriria-cenizas-201408291215.html

Día 29/08/2014

La capa se extendería a lugares tan alejados del volcán como Nueva York, Los Ángeles o Miami

El Supervolcán Yellowstone, en las Montañas Rocosas (EE.UU.)

La erupción del Supervolcán de Yellowstone, en las Montañas Rocosas, sumergiría toda la cordillera en la que se encuentra bajo una capa de varios metros de cenizas. Esa capa iría "adelgazando" a medida que aumente la distancia con el centro de la erupción, pero tendría aún varios milímetros de espesor en lugares tan alejados del volcán como Nueva York, Los Ángeles o Miami.

Estas son algunas de las conclusiones de un nuevo estudio llevado a cabo por la U.S. Geological Survey y que se publica en Geochemistry, Geophysics, Geosystems, una revista que edita la Unión Geológica Norteamericana.


Las ciudades adónde llegarían las cenizas de la explosión

Para llevar a cabo su trabajo, los investigadores han desarrollado un complejo modelo informático que, además, revela que la enorme erupción crearía una gigantesca nube de escombros en forma de paraguas, que se expandiría en todas direcciones y que terminaría por llegar a todos los rincones de Norteamérica.

El término supererupción hace referencia a erupciones volcánicas capaces de eyectar más de 1.000 km. cúbicos de material. Si algo así sucediera, las comunicaciones, los sistemas electrónicos y el tráfico aéreo se interrumpirían de inmediato en todo el continente. Y el clima sufriría un cambio drástico en muy poco tiempo.

Una gigantesca reserva de rocas fundidas y lava se acumula sin cesar bajo el volcán de Yellowstone. Que sepamos, este Supervolcán ha entrado en erupción tres veces: hace 2,1 millones de años, 1,3 millones de años y, la más reciente, hace 640.000 años. Sin embargo, la actividad geológica registrada en la zona no da signos de que una erupción, ni pequeña ni grande, esté próxima en el tiempo. La actividad más reciente del volcán (sin llegar a ser una erupción explosiva, como las anteriormente citadas), se produjo hace unos 70.000 años.

Los investigadores utilizaron una hipotética erupción del Yellowstone para calcular cuál sería la distribución de cenizas en todo el continente. Los datos obtenidos pueden ahora aplicarse a cualquier otro volcán, grande o pequeño, para hacer el mismo tipo de predicciones en otras regiones del planeta.

El modelo desarrollado, llamado Ash3D (Cenizas3D), incorpora series históricas de datos sobre los vientos para calcular el espesor de la capa de cenizas en cada lugar concreto en el caso de que se produjera una supererupción como la de hace 640.000 años. Se trata del primer estudio que evalúa esta clase de consecuencias si el Yellowstone despertara.

Una alfombra de cenizas
Las ciudades más próximas al volcán quedarían cubiertas por más de un metro de ceniza. Las que se encuentran en el Medio Oeste de los Estados Unidos quedarían bajo una capa de cenizas de varios centímetros y las principales ciudades de ambas costas (la del Pacífico y la del Atlántico) recibirían aún cenizas suficientes como para una "alfombra" de varios milímetros de grosor.

A pesar de que en las erupciones convencionales los depósitos de cenizas tienen forma de abanico si se miran desde el aire, la enorme nube en forma de paraguas de una supererupción se expandiría en todas direcciones por igual, depositando más cantidad de ceniza cuanto más cerca estemos del centro de la erupción. Esta clase de "paraguas", además, está menos afectado por los vientos que las emisiones de una erupción más pequeña.

"Esencialmente -afirma Larry Mastin, director de la investigación- la erupción fabricaría sus propios vientos y éstos prevalecerían sobre las corrientes de aire que normalmente predominan en los Estados Unidos. Este hecho ayuda a explicar la distribución de las cenizas observada en las erupciones del Yellowstone del pasado, en las que una cantidad considerable de material consiguió llegar hasta la costa Oeste".

Durante sus tres anteriores periodos de actividad, el Yellowstone logró sembrar de cenizas una superficie de varias decenas de miles de km. cuadrados. Los depósitos de cenizas de esas erupciones han sido, en efecto, localizados en todo el oeste y el centro de Norteamérica y en Canadá.

La velocidad de expansión de la gigantesca nube puede llegar a ser muy superior de la de los vientos dominantes en cada zona. En la simulación realizada, todas las ciudades en un radio de 500 km alrededor del Yellowstone, como Billings, Montana ó Casper, quedarían cubiertas por una capa que oscilaría entre varios cm. y un metro de grosor. Ciudades del Medio Oeste como Minneapolis, Minnesota o Des Moines recibirían cenizas suficientes como para cubrirlas con una capa de varios cm. En la Costa Este Nueva York o Washington DC aún estarían bajo una capa de cenizas del orden de varios mm., igual que las principales ciudades de California, en la costa opuesta.

En su estudio, los investigadores aseguran que incluso las acumulaciones menores, las que "solo" dejan capas de milímetros de grosor, son capaces de acarrear graves consecuencias, desde cortes en el suministro de electricidad y agua a la destrucción de cultivos y cosechas, problemas respiratorios o la imposibilidad de circular por carretera debido a la falta de tracción de las ruedas de la mayor parte de los vehículos que trataran de desplazarse sobre las cenizas.

¿Qué ocurrirá si entra en erupción el Supervolcán de Yellowstone?

Día 27/03/2014 -

http://www.abc.es/ciencia/20140327/abci-puede-entrar-erupcion-supervolcan-201403271055.html

Cientos de kilómetros a la redonda destruidos, Estados Unidos y Canadá cubiertos de ceniza, un enfriamiento global del clima... Un evento de tanta magnitud no ha ocurrido en la civilización moderna y, por suerte, no se espera para mañana
Ilya Bindeman, University of Oregón


El investigador Ilya Bindeman

El Supervolcán de Yellowstone, en el parque nacional del mismo nombre en EE.UU., es uno de los mayores del mundo. En ocasiones se hace notar con un flujo de lava, pero tiene el potencial de causar una auténtica devastación mundial. Una o dos veces cada millón de años entra en erupción violentamente, formando grandes calderas, cráteres que miden decenas de kilómetros de diámetro. Si una erupción de este tipo vuelve a ocurrir, y la mayoría de los científicos cree que así será, nos enfrentaremos a un panorama apocalíptico. El evento arrasaría los alrededores en un radio de cientos de kilómetros, cubriría el resto del país y Canadá con varias pulgadas de ceniza, destrozaría la agricultura y provocaría un enfriamiento global del clima durante al menos una década. Algo semejante no ha ocurrido todavía en la civilización moderna. ¿Puede suceder en los próximos años?

Ilya Bindeman, profesor de ciencias geológicas en la Universidad de Oregón, cree que podemos estar tranquilos. A su juicio, una erupción semejante no se va a producir a corto plazo, a menos no hasta dentro de un millón o dos millones de años, probablemente en Montana. La investigación sobre la actividad volcánica en dos viejas calderas, financiada por la National Science Foundation (NSF), sugiere que «Yellowstone se encuentra en un ciclo de muerte, en lugar de en un ciclo de aumento gradual», apunta.

Bindeman se refiere a un ciclo continuo que se produce dentro del llamado «punto caliente» de Yellowstone, un penacho del manto caliente que aflora bajo la superficie de la Tierra, cuando las cámaras magmáticas, que son grandes piscinas subterráneas de roca líquida, expulsan lava, se funden de nuevo e impulsan grandes erupciones muchos miles de años más tarde.

Se trata de un proceso complicado que implica también la posición de la placa de América del Norte, que se mueve a un ritmo de dos a cuatro centímetros al año, y su relación con el punto caliente, así como la continua interacción de la corteza de la Tierra con el basalto, una roca volcánica común derivada del manto.
Final del ciclo
El punto caliente de Yellowstone ha producido múltiples grupos de cráteres volcánicos, conocidas como calderas, durante los últimos 16 millones de años. «La actividad magmática actual en Yellowstone está en la mitad o al final del ciclo, ya que las tres erupciones que forman la caldera ya han sucedido», explica el investigador. Las tres erupciones más recientes, que ocurrieron hace 2 millones, 1,3 millones y 640.000 años, dieron lugar a una serie de calderas anidadas que forman lo que conocemos como el Parque Nacional de Yellowstone y sus alrededores inmediatos.

Bindeman también investiga los posibles efectos de la próxima erupción masiva en la atmósfera. «El gas de dióxido de azufre se libera en grandes cantidades, lo que resulta en un enfriamiento global y la destrucción del ozono, pero nadie sabe todavía el frío que va a provocar y cómo serán los efectos de la destrucción de la capa de ozono temporal», dice.

Para transmitir cuál fue la potencia de la última erupción de Yellowstone, y cómo será muy posiblemente la próxima, Bindeman cita dos ejemplos recientes, a efectos comparativos: La erupción de 1980 del monte Santa Helena en el estado de Washington, en la que murieron 57 personas y causó una gran destrucción, arrojó un kilómetro cúbico de material en el aire. Y la erupción del Pinatubo en Filipinas en 1991, en la que murieron cientos de personas y redujo durante varios años la temperatura del planeta, soltó diez kilómetros cúbicos. Una minucia. La última erupción de Yellowstone hace 640.000 años expulsó 1.000 kilómetros de material... y la próxima puede hacer lo mismo.

Una erupción poderosa no se ha producido en el mundo por lo menos en 74.000 años. La última fue en Toba, Indonesia.
El mortífero supervolcán de Yellowstone, aún más grande

Día 20/12/2013 -

http://www.abc.es/ciencia/20131220/abci-mortifero-supervolcan-yellowstone-grande-201312201017.html

Su erupción, hace más de 600.000 años, tuvo efectos catastróficos en todo el planeta y los científicos esperan que otra vuelva a ocurrir en el futuro
El volcán bajo el suelo de Yellowstone es más grande de lo que se creía

El supervolcán del Parque Nacional de Yellowstone, en Wyoming (Estados Unidos), es más grande de lo que se creía. Su última erupción, ocurrida hace más de 600.000 años, se sintió en todo el planeta. Se cree que en algún momento puede volver a ocurrir, y sus efectos pueden ser catastróficos en todo el mundo.


Video: Animales huyen del Parque de Yellowstone, ¿erupción volcánica inminente?
ALERT! Yellowstone Buffalo Running for Their Lives!

http://youtu.be/j_csBXWlUA4

Videos de bisontes huyendo del Parque Nacional de Yellowstone en EE.UU. han despertado la preocupación de algunos blogueros que vinculan la migración masiva de los animales con la posible erupción del supervolcán del parque.


Todo sobre este tema
De acuerdo con el portal Epoch Times, múltiples videos del incidente han sido publicados en línea recientemente, uno de los cuales muestra una manada de búfalos supuestamente "corriendo por su vida" dejando la zona por la vía pública. El fenómeno ha provocado una discusión en la Red sobre cuándo el gran volcán del parque podría entrar en erupción. Lo único que no deja ninguna duda entre los internautas es que la reacción de los animales de Yellowstone indica algún tipo de alerta.

Junto con la migración de los animales del parque la preocupación de los blogueros está provocada por la actividad sísmica registrada en la región a finales de marzo que, según ellos, podría "activar" el
volcán. El 30 de marzo Yellowstone fue golpeado por un sismo de magnitud 4,8, el más poderoso que ha experimentado desde 1980 que, sin embargo, no causó daños.

El súpervolcán de Yellowstone no ha entrado en erupción en más de 640.000 años. Sin embargo, de acuerdo con los científicos cuando el gigante entre en erupción de nuevo potencialmente podría causar problemas alrededor de todo el planeta. "Sería un evento global", dice el profesor de la Universidad de Utah, Jamie Farrell. "Habría una gran cantidad de destrucción y una gran cantidad de impactos en todo el mundo", señaló.

A pesar de las posibles consecuencias fatales, los científicos de la Universidad han tranquilizado a la sociedad, que está a punto de entrar en pánico, asegurando que "no hay evidencia de que una erupción catastrófica en el Parque Nacional de Yellowstone (YNP) sea inminente". "A pesar de que una nueva erupción es teóricamente posible, es muy poco probable que ocurra en los próximos 1.000 o incluso 10.000 años", afirmaron en la institución.


La erupción del volcán de Yellowstone podría cambiar el destino de la humanidad

http://actualidad.rt.com/ciencias/view/124345-volcan-yellowstone-erupcion-catastrofe-eeuu


Si el volcán de Yellowstone entrara en erupción las consecuencias podrían ser catastróficas no solo para el país en el que se encuentra, EE.UU., sino también para toda la humanidad, según afirman algunos expertos.

La erupción de este gran volcán, un enorme lago de magma subterráneo, podría cambiar el destino de la población entera del planeta, apunta un artículo publicado en el portal ruso Slon.

Los seres humanos ya se vieron en serios aprietos hace unos 74.000 años, cuando explotó el volcán Toba en lo que ahora es Sumatra. La fuerza con la que estalló fue 10.000 veces superior a la del monte Santa Helena en 1980, una de las más devastadoras del siglo XX, y sus cenizas opacaron el cielo de toda la Tierra. Las temperaturas aumentaron hasta en 21 grados centígrados en las latitudes altas, señala el biólogo y geólogo de la Universidad de Nueva York Michael Rampino, que estima que las tres cuartas partes de las especies de plantas en el hemisferio norte perecieron a causa de esa
catástrofe.

Algunos estudios afirman que esto produjo un cuello de botella en la pirámide demográfica de la raza humana y habría reducido la población mundial a 10.000 personas, de modo que todos los seres humanos de la actualidad serían, afirman las investigaciones, descendientes de quienes sobrevivieron entonces.

El volcán de Yellowstone ha experimentado un ciclo regular de erupciones cada 600.000 años y la última ocurrió hace 640.000, por lo que muchos consideran que la próxima ya debería haber tenido lugar. La erupción no sería tan potente como la del Toba, pero sí sería 2.500 veces mayor que la ocurrida en el monte Santa Helena.

En el blog
Modern Survival, Ken Jorgustin señala que buena parte de EE.UU. quedaría cubierta bajo las cenizas. Otros expertos aseguran que la lava arrasaría con todo lo que encontrara a su paso a lo largo de cientos de kilómetros.

Pese a las posibles consecuencias fatales, los científicos de la Universidad de Utah han tranquilizado a la sociedad asegurando que "no hay evidencia de que una erupción catastrófica en el Parque Nacional de Yellowstone sea inminente".

"A pesar de que una nueva erupción es teóricamente posible, es muy poco probable que ocurra en los próximos 1.000 o incluso 10.000 años", afirmaron desde esa institución.


 

 
SUPERVOLCANES

 Supervolcán es un término que se refiere a un tipo de volcán que produce las mayores y más voluminosas erupciones de la Tierra. La explosividad real de estas erupciones varía, si bien el volumen de magma erupcionado es suficiente en cada caso para alterar radicalmente el paisaje circundante, e incluso para alterar el clima global durante años, con un efecto cataclísmico para la vida, similar al que pudiera tener un invierno nuclear.

El término fue acuñado en el año 2000 por los productores del programa de divulgación científica Horizon de la cadena televisiva BBC, para referirse específicamente a este tipo de erupciones. Esta investigación dio a conocer el tema ante el público no especializado, permitiendo así otros estudios en la misma línea referentes a los posibles efectos de los supervolcanes. En principio, Supervolcán no es un término técnico usado en vulcanología, aunque ya desde el año 2003 ha sido empleado en varios artículos. Aunque no hay definido un tamaño mínimo para un Supervolcán, hay al menos dos tipos de erupciones volcánicas que pueden ser identificadas con supervolcanes: erupciones masivas y grandes provincias ígneas.

Comparativamente, un Supervolcán puede ser considerado como tal cuando en una sola erupción expulsa más de 50 veces la cantidad de material que expulsó el Krakatoa.
Pero un Supervolcán no se trata de un volcán grande, la principal diferencia entre estos es que el Supervolcán no se ve, se trata de una acumulación subterránea de magma. Lo que ocurre es que al no poder liberar presión por estar bajo tierra, el magma va acumulándose, "inflando" el terreno, aumentando la presión espectacularmente hasta que estalla. Se sabe que en el Supervolcán de Yellowstone, explosiones anteriores lanzaron rocas de tamaño considerable que podría llegar desde América hasta Europa.


Erupciones conocidas

Los sucesos de índice VEI-8 conocidos se muestran en la lista dada a continuación. Las estimaciones en cuanto al material erupcionado aparecen entre paréntesis.
Lago Toba, Sumatra, Indonesia - hace 75.000 años (2.800 km³)
La erupción del lago Toba sumió a la Tierra en un Lago Toba, expulsando ácido sulfúrico a la atmósfera y originando así la denominada Edad de Hielo milenaria, y erradicando cerca del 60% de la población humana de la época, tal como afirma la teoría de la catástrofe de Toba.
Caldera de Yellowstone, Wyoming, Estados Unidos - hace 2,2 millones de años (2.500 km³) y 640.000 años (1.000 km³)
El comportamiento de esta caldera en la actualidad es examinado continuamente por geólogos del US Geological Service, que "no ven evidencias de que otra erupción cataclísmica ocurra en Yellowstone en el futuro previsible. Los intervalos de repetición de estos eventos no son ni regulares ni predecibles." 1
Caldera de La Garita, Colorado, Estados Unidos - hace 27 millones de años (5.000 km³)
Lago Taupo, Isla Norte de Nueva Zelanda - hace 26.500 años (1.170 km³)
Un documental dramático de dos partes titulado Supervolcán fue emitido por la BBC, Discovery Channel y otros canales de televisión por satélite a lo largo del mundo, donde se mostraban los probables efectos que podría tener una erupción del Supervolcán de Yellowstone. Mediante el montaje conjunto de imágenes de otras erupciones con imágenes generadas por ordenador para describir los sucesos, el programa mostraba que una erupción tal podría tener efectos devastadores en todo el mundo, cubriendo virtualmente los Estados Unidos con una capa de ceniza volcánica de al menos un centímetro de espesor, causando destrucciones masivas en las proximidades y la muerte de plantas y animales a lo largo de todo el continente.
Un documental de National Geographic llamado Earth Shocks reproduce el impacto destructivo de la rápida erupción del lago Toba hace unos 75.000 años, que causó un fenómeno conocido como la Edad de Hielo milenaria, que duró mil años y acabó con el 75% de la población humana de la época dejando solamente entre 1.000 a 10.000 parejas humanas en la tierra. Una erupción en el Supervolcán de Yellowstone era originalmente uno de los escenarios descritos en el documental dramático Día Final (End Day), pero fue excluido de todos los estrenos hasta la fecha por razones desconocidas, y por ahora sólo es mencionado en el propio website de la BBC.
Una posible erupción de Yellowstone se muestra en la película 2012


http://youtu.be/-KGsV0XMKd0


 
LA ERUPCIÓN MÁS BRUTAL:
EL VOLCÁN KRAKATOA


Krakatoa (nombre indonesio Krakatau1 ) fue una isla de tres conos volcánicos situada en el estrecho de Sonda, entre Java y Sumatra. Estaba localizada cerca de la región de subducción de la Placa Indoaustraliana bajo la Placa Euroasiática. El nombre Krakatoa se usa para designar al grupo de islas de alrededor, a la isla principal (llamada también Rakata) y a un conocido volcán que ha entrado en erupción en repetidas ocasiones, masivamente y con consecuencias desastrosas a lo largo de la historia. En mayo de 1883 comenzó una serie de erupciones que continuaron hasta el 27 de agosto de ese mismo año, cuando una explosión cataclísmica voló la isla en pedazos.
Antes se pensaba que las grandes explosiones fueron debidas a vapor extremadamente caliente, generado cuando las paredes del volcán se fracturaron y entró agua del océano dentro de la cámara de magma desatando un tsunami de escala nunca antes vista. Investigaciones actuales revelan que las primeras erupciones vaciaron parcialmente la cámara de magma, permitiendo la entrada de nuevo magma a temperaturas muy superiores, generando gases que incrementaron la presión de manera incontrolable, el nuevo magma además se mezcló con magma en ascenso, la combinación desató energías cataclísmicas.

La isla hizo explosión, con una energía de 200 megatones, es decir, 10.000 veces más poderosa que la bomba atómica de Hiroshima. La explosión se percibió en un 10% del globo terráqueo viajando hasta la isla de Madagascar y en Australia (ambas islas distan entre sí unos 7.600 km). Los tsunamis subsiguientes a la explosión alcanzaron los 40 m de altura y destruyeron 163 aldeas (incluyendo el faro de una de ellas, Fourthfour Point, del que sólo quedó la base) a lo largo de la costa de Java y Sumatra, matando a un total de 36.417 personas. La ceniza de la explosión alcanzó los 80 km de altitud y además viajó por la superficie del mar. Tres años después, los observadores de todo el mundo describían el crepúsculo y el alba de brillante colorido, producido por la refracción de los rayos solares en esas partículas minúsculas.
El 27 de agosto, el volcán entró en la catastrófica etapa final de su erupción. Cuatro enormes explosiones ocurrieron a las
5:30, 6:42, 8:20, y 10:02. La peor y la más ruidosa de estas fue la última explosión. Cada una fue acompañada por tsunamis muy grandes. Una gran área del Estrecho Sunda y varios lugares en la costa de Sumatra fueron afectados por flujos piroclásticos del volcán haciendo hervir el agua cercana a la isla. Las explosiones fueron tan violentas que se oyeron a 2.200 millas (3.500 kilómetros), incluso en Australia y la isla de Rodríguez cerca de Mauricio, a 4.800 kilómetros de distancia. El estruendo de la destrucción de Krakatoa se cree que es el sonido más alto registrado en la historia, alcanzando los niveles de 180 dB (SPL) (una medida del desvío de la presión producida por el sonido y medida en decibelios) a una distancia de 160 kilómetros (100 millas). Se dice que marineros que se encontraban a 40 km. a la redonda quedaron sordos del estruendo. La ceniza fue propulsada a una altura de 80 kilómetros (50 millas). Las erupciones disminuyeron rápidamente después de aquel punto, y antes de la mañana del 28 de agosto Krakatoa estaba tranquilo.
En 1927 comenzaron nuevas erupciones volcánicas en el fondo del mar, de las que surgió una nueva isla en el mismo lugar conocida como Anak Krakatau ('Hijo de Krakatoa'). Esta isla sobrepasó la superficie del mar en 1928, y en 1973 ya alcanzaba una altura de 190 metros. Sigue creciendo a razón de unos 5 metros por año. La isla está deshabitada. Algunos geólogos aseguran que algún día el Anak Krakatau reventará quizá con la misma fuerza que el volcán anterior[cita requerida]. Hoy en día la isla tiene forma de cono de unos 300 m de altura con un cráter lateral que le da una apariencia extraña al entorno.
Efectos globales
El erupción oscureció el cielo de todo el mundo años después, y produjo espectaculares puestas de sol en todo el globo por mucho meses. El artista inglés William Ashcroft hizo miles de esbozos de colores de atardeceres rojos a mitad de camino alrededor del mundo desde Krakatoa en los años después de la erupción.

En 2004, un astrónomo propuso que el cielo rojo ensangrentado mostrado en la pintura El grito (1893) de Edvard Munch es también una precisa representación del cielo sobre Noruega después de la erupción.3 4 5 Está explicación ha sido discutida por eruditos del arte quienes notan que Munch fue más un pintor expresivo que descriptivo.6

Los observadores climáticos del tiempo estuvieron atentos de los efectos en el cielo. Ellos llamaron el fenómeno como la «corriente ecuatorial de humo».7 Esto fue la primera identificación de lo que se conoce hoy en día como corriente en chorro.8


http://youtu.be/jN24jbxKeQk
 
El Vesubio Pompeya

http://museumvictoria.com.au/education/learning-lab/ancient-roman-empire/recreation-of-vesuvius-erupting/vesuvius-eruption/
Pompeya (Pompeii en latín) fue una ciudad de la Antigua Roma ubicada junto con Herculano y otros lugares más pequeños en la región de Campania, cerca de la moderna ciudad de Nápoles y situados alrededor de la bahía del mismo nombre en la provincia de Nápoles.

Fue enterrada por la violenta erupción del Vesubio el 24 de agosto del año 79 d. C. La ciudad moderna de Pompeya contaba con 25.751 habitantes en 2007 y forma parte de la provincia de Nápoles.
Los orígenes del poblamiento de Pompeya son discutidos. Los restos más antiguos hallados en la ciudad son del siglo IX a.C., aunque eso no demuestra que ya existiera un asentamiento allí. Comoquiera que fuese, la mayoría de los expertos está de acuerdo en que la ciudad debía existir ya en el Siglo VII a. C. y estar ocupada por los oscos (uno de los pueblos de la Italia central), según se lee en la Geografía de Estrabón (siglo I a.C.).3

Desde el siglo VIII a.C. habían existido colonias griegas en la región, destacando la importante ciudad de Cumas, al otro lado del golfo de Nápoles. Los etruscos se establecieron en la región alrededor del siglo VII a.C. y durante más de 150 años rivalizaron con los griegos por el control de la zona. Se desconoce, sin embargo, la influencia real de estos pueblos en el origen y desarrollo posterior de la ciudad, ya que los datos arqueológicos no son concluyentes.3 Se sabe, eso sí, que a finales del siglo V a.C. los samnitas (otro pueblo de lengua osca) invadieron y conquistaron toda la Campania. En este momento histórico hay una disminución drástica de la cantidad de materiales hallados en la ciudad, lo que induce a algunos arqueólogos a pensar que la ciudad pudo estar abandonada temporalmente. Si estuvo abandonada, lo fue brevemente, porque durante el siglo IV a.C. la ciudad, incluida en la «Confederación Samnita», ya estaba tomando su forma actual y, de hecho, servía de puerto a las poblaciones situadas río arriba.3

Los nuevos gobernantes impusieron su arquitectura y ampliaron la ciudad. Se cree que durante la dominación samnita, los romanos conquistaron la ciudad durante un corto período, pero esas teorías nunca han podido ser verificadas. Sea como fuere, se sabe que durante la época samnita la ciudad era gobernada por un magistrado (posiblemente también con poderes de administrador de justicia) que recibía el nombre de Medix Tuticus (en osco meddís túvtiks).4

Pompeya participó en la guerra que las ciudades de la Campania iniciaron contra Roma, pero en el año 89 a. C. fue asediada por Lucio Cornelio Sila. Aunque las tropas de la Liga Social, comandadas por Lucio Clemento ayudaron en la resistencia a los romanos, en el año 80 a. C. Pompeya se vio obligada a aceptar la rendición tras la conquista de Nola. Después de este episodio se convirtió en una colonia con el nombre de Colonia Cornelio Veneria Pompeianorum'. Los habitantes recibieron poco después la ciudadanía romana, pero se les privó de una parte de su territorio, donde Sila estableció una colonia militar.5

La ciudad se transformó en un importante punto de paso de mercancías que llegaban por vía marítima y que eran enviadas hacia Roma o hacia el sur de Italia siguiendo la cercana Vía Apia.

Prueba de la tremenda actividad sísmica en la zona de Pompeya es que, en las cercanías de la actual Puerta Marina, se han hallado restos de un embarcadero, si bien algo más abajo en dirección al mar se han encontrado más edificaciones romanas. Así pues, la línea de costa tuvo que cambiar considerablemente en los últimos siglos de la ciudad, aunque no se sabe exactamente dónde estaría el puerto en sus últimos años de historia.6

El año 59 se produjeron serios disturbios en el anfiteatro de la ciudad entre los pompeyanos y unos visitantes de Nuceria, que tuvieron como resultado diversos muertos y heridos. El enfrentamiento fue de tal magnitud que llegó a oídos del emperador Nerón, que prohibió las exhibiciones de gladiadores durante 10 años.5

Alrededor año 62 un terremoto dañó seriamente Pompeya y otras ciudades cercanas. Según Tácito, «fue en gran parte destruida por un terremoto».6 Durante el período que va entre ese año y la fecha en que erupcionó el Vesubio la ciudad fue reconstruida, aunque se desconoce cuánto tardó la ciudad en recuperarse y, de hecho, se cree que algunos edificios podrían no haberse terminado de restaurar. En todo caso, hay también muestras de edificios rápidamente reconstruidos y redecorados, por lo que los desperfectos de algunos podrían bien deberse a los temblores de tierra que precedieron a la erupción y no al terremoto del año 62.6 Varios edificios conservan placas en honor a los ricos personajes que utilizaron su propio dinero para repararlos.


http://youtu.be/_iN35o8njfU

Película: (Duración: 4.60.82 horas)

Los Últimos Días de Pompeya 1/3 http://youtu.be/Q5JJrL8j9r8        (3.05.28 horas)
Los Últimos Días de Pompeya 2/3 http://youtu.be/wzf3Sgu2mEQ (1.53.19 horas)
Los Últimos Días de Pompeya 3/3 http://youtu.be/o7BozKLLU4E    (2.35 minutos)