Sunday, May 18, 2014



10 fotos de inusuales fenómenos en la atmósfera que debes conocer

Todas las fotos que te voy a mostrar en este impresionante recorrido son 100% reales, aunque te cueste creerlo en más de una ocasión. Entiendo que puedas dudar, pero se trata de inusuales fenómenos atmosféricos que ocurren bajo condiciones únicas y que necesariamente debes conocer. Créeme, te fascinaran. Comencemos con el recorrido y cuéntame qué te parecen...

10. Arcoíris lunar


También conocido como arco lunar, el arcoíris lunar es un fenómeno atmosférico mucho más difícil de encontrar que los arcoíris comunes. Lógicamente, ocurren del mismo modo, gracias a la refracción de la luz, aunque en este caso con la luz de la Luna, o mejor dicho, la luz solar reflejada en la Luna.

9. Arcoíris de niebla


El arcoíris de niebla (fogbow), es básicamente una versión particular y localizada de un arcoíris. También se explica del mismo modo, solo que por la pequeñez de las gotas de agua que provocan la niebla, de menos de 0,05 mm, dejan ver menos colores y con menor intensidad. Además, en ocasiones se los llama también arcoíris blanco, cuando las gotas son aún más pequeñas y la luz se ve sumamente pálida, o arcoíris de nube, que son fáciles de observar cuando uno viaja en avión.

8. Luz zodiacal


El falso amanecer, como se lo suele llamar, es el inusual fenómeno atmosférico de la luz zodiacal. Consta de un sutil brillo de luz que se vislumbra en los cielos al anochecer o al amanecer y no es otra cosa que el resultado del reflejo de la luz del sol reflejada en el polvo a lo largo del plano de la eclíptica, donde se encuentran las constelaciones del Zodiaco.

7. Halo solar

En meteorología, se le llama halo a un fenómeno en el cual se produce este característico efecto visual tan llamativo. Ocurre casi únicamente en regiones muy frías del planeta y ello se debe a que se produce cuando partículas de hielo suspendidas en la troposfera refractan la luz que llega desde el Sol, creando un espectro circular perfecto alrededor del Sol o, en casos muy particulares, la Luna.

6. Anillo de Bishop

Un anillo de Bishop es en sí un tipo de halo. La particularidad de este halo es que se ve mucho más difuso y tiene un color marrón grisáceo o azulado. Se observa generalmente en forma posterior a una erupción volcánica. 

5. Gloria solar

Este es sin dudas uno de los más fascinantes de la lista. Una gloria o anthelion es un fenómeno óptico de lo más asombroso, puesto que ocurre mediante la retro dispersión (es decir una refracción, reflexión y difracción conjunta) de la luz sobre su propia fuente a través de una nube formada por gotas de agua de un tamaño diminuto pero uniforme, formando numerosos anillos de color. Finalmente, se forma un túnel de onda que refleja la luz de vuelta hacia el observador y el resultado es un fenómeno óptico verdaderamente único. Lo que vemos en la imagen de este punto es la conjunción de una gloria solar con un espectro de Brocken, la sombra aparente magnificada de un observador.

4. Gegenschein (contrabrillo)

El gegenschein (del alemán gegen, contra, y schein, brillo) es muy difícil de observar. Se trata de una luz débil que ilumina en forma parcial los cielos nocturnos de la región donde la eclíptica visible está en la dirección opuesta al Sol. Puede verse en el punto antisolar alto del cielo a la medianoche local, provocada por el reflejo de la luz solar en el polvo interplanetario del Sistema Solar, como se registró en esta imagen capturada en el VLT (Very Large Telescope) del norte de Chile, uno de los mejores observatorios astronómicos del mundo

3. Heiligenschein o “santa aparición”

El término alemán heiligenschein, que significa aureola, que refiere al fenómeno atmosférico popularmente se conoce como “santa aparición”, a veces se confunde con una gloria solar, pero el heiligenschein es algo distinto. En sí, se nos presenta como una ilusión óptica con forma de halo alrededor de una sombra, en lo que se entiende como efecto retro-reflector, que funciona de un modo similar a como lo hacen las señales lumínicas de la carretera cuando son iluminadas por las luces del automóvil. 

2. Arcoíris múltiples


Ver un arcoíris es todo un acontecimiento, inevitable nos llama la atención y de inmediato nos detenemos a observarlos. ¿Y qué me dices de dos, tres o hasta cuatro arcoíris? Bueno, los arcoíris pueden formarse en serie y manifestarse en una sucesión de hasta cuatro ejemplares. Cada uno se forma por la luz del Sol atraviesa las gotas de agua de la lluvia y se refracta, como bien sabemos, como cualquier arcoíris. El primero que se forma abarca un radio de unos 42° y detrás le sigue una serie que puede alcanzar los cuatro. En la fotografía podemos ver un arcoíris múltiple con 2 unidades. 

1. Rayos anticrepusculares

Muy similares a los crepusculares, pero vistos en el lado opuesto al Sol en el cielo, que parecen apuntar hacia abajo. Los rayos anti crepusculares son visibles al amanecer y al anochecer, es decir a la salida o la puesta del Sol. En esencia, son la difusión de la luz de los rayos solares en la atmósfera. Hermosos y muy pintorescos, sin duda alguna.                                                                                                                                             Cada uno tiene lo suyo, pero todos son tan interesantes como hermosos, ¿no lo crees? ¿Has tenido la oportunidad de ver alguno de estos inusuales fenómenos atmosféricos en el cielo alguna vez? ¿Conoces algún otro que quieras añadir al listado? 

 
 ¿Hay un océano en el interior de la Tierra?


Como sabemos, el agua ocupa la mayor parte del área superficial de nuestro planeta, el cual paradójicamente, recibe el nombre de Tierra. Si bien es cierto que comparado con el diámetro terrestre la profundidad de los océanos es comparable con una fina capa semejante a la piel de una cebolla, ahora hemos descubierto que la presencia de este preciado líquido no se limita solo a esta superficie visible. Resulta que en el subsuelo, a cientos de kilómetros de profundidad, existen también inmensos volúmenes de agua con una importancia capital para la comprensión de la dinámica geológica del planeta. Casi un océano en el centro de la Tierra.

El descubrimiento del océano subterráneo

El importarte descubrimiento fue dado a conocer por unos investigadores canadienses, los cuales se basaron para ello en un diamante de roca hallado en el año 2008, en una zona conocida como Juína, en Mato Grosso, Brasil.

 

Dicho hallazgo ocurrió de manera accidental, pues realmente el equipo, que buscaba otro mineral, le compró a unos a unos mineros artesanales dicha pieza, la cual estos habían extraído de entre la grava recogida en un río de poca profundidad. Al analizarla en detalle, un estudiante descubrió, un año después, que el diamante, de apenas 3 milímetros de ancho y de escaso valor comercial, contenía en su composición un mineral llamado ringwoodita, el cual hasta el momento solo se había hallado en rocas provenientes de meteoritos y que es capaz de contener importantes cantidades de agua. No obstante, la confirmación final de que se trataba de este mineral tardó muchos años ya que es necesario para ello la realización de numerosas pruebas analíticas.

¿De dónde viene este mineral?

El minucioso análisis de la muestra hallada ha demostrado que en este caso no provenía de un meteorito, sino del manto de la Tierra, a una profundidad de alrededor de los 410 y los 660 kilómetros, en una zona que es conocida como zona de transición.

Anteriormente, se había debatido muchísimo sobre la posibilidad de la existencia de grandes cantidades de agua muchos kilómetros bajo el subsuelo, pero nunca hasta ahora se había podido demostrar con una prueba física tal teoría, la cual tiene importantísimas implicaciones en el modo en que entendemos los fenómenos geológicos planetarios, ya que se cree que este mineral es el más abundante en esa zona del manto. Teniendo en cuenta que la muestra hallada tiene hasta un 1,5% de su peso en agua, se puede afirmar que existen volúmenes de agua realmente extraordinarios, como un gran océano.

/Wikimedia Commons

Este descubrimiento, uno de los más importantes sin dudas en el campo de la geología en los últimos años, obligará a los expertos a cambiar hasta cierto punto el enfoque con que hasta ahora se han analizado fenómenos como el vulcanismo, la tectónica de placas y muchos otros procesos de importancia capital en la comprensión de la dinámica de la Tierra, cuyo nombre resulta ahora si cabe, luego de este descubrimiento, más paradójico aún.