Saturday, March 02, 2013

 

Santiago 24 de Enero, 2013.
RED SISMOLOGICA DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE NO PODRA GARANTIZAR SU CONTINUIDAD.
A casi tres años del mega terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010, la Red de Monitoreo Sísmico de Chile presenta una fragilidad preocupante.
El Servicio Sismológico de la Universidad de Chile (SSN) informa que desde enero del 2013 no podrá garantizar una continuidad en el sistema de monitoreo sismológico en tiempo real, a lo largo de todo el país, debido a que no cuenta con el financiamiento necesario.
Esto significa que los habitantes de Chile, el país más sísmico del mundo, a casi tres años del mega terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010 se encuentran en un nivel de inseguridad sísmico mayor.
Lo anterior se debe a que el SSN no ha recibido el financiamiento comprometido por el Estado de Chile, recursos que actualmente se encuentran en poder de la ONEMI. Este organismo, que a la fecha mantiene en su poder alrededor de 600 instrumentos de monitoreo sísmico, ha provocado que la millonaria inversión realizada por el Estado de Chile, no preste servicio alguno a la población en el sistema de monitoreo sísmico y alerta de tsunami.

Situación de la Red Sismológica del país
Debido a las declaraciones que han surgido a partir de la frágil situación que será descrita a continuación. El director (s) de ONEMI Ricardo Toro T. visitó hoy jueves 24 de enero 2013 las dependencias del SSN para comprometerse a resolver y acelerar las medidas pertinentes para que los recursos requeridos sean entregados a la Universidad de Chile. Debido a los reiterados incumplimientos, el grupo de sismología los mantendrá informado a través de este medio, de este compromiso por parte de ONEMI.

La Universidad de Chile, en su permanente compromiso con el desarrollo del país, desde principios de 1900 ha desarrollado, gestionado y mantenido la única red sismológica de cobertura nacional que le ha permitido al país contar con un sistema complejo que usa ciencia, tecnología, y conocimiento, transformándose en un pilar fundamental en la investigación del territorio más sísmico del planeta. Este trabajo centenario, ha formado a los más importantes científicos chilenos en esta materia, transformando a Chile en un referente en la sismología mundial.
En este marco, y considerando el compromiso ético, y la responsabilidad social que el Servicio Sismológico de la Universidad de Chile (SSN) ha asumido por más de 100 años, se ha considerado necesario poner en conocimiento de la comunidad la situación actual de la red sismológica nacional, así como los infructuosos esfuerzos que nuestra institución ha realizado por fortalecerla y alcanzar el estándar que Chile y nuestros compatriotras requieren, especialmente teniendo en cuenta la confianza que la comunidad ha depositado en nosotros en aspectos tan relevantes como la entrega oportuna y permanente de hipocentro, magnitud, y caracterización de sismos para el sistema de alerta temprana, y alerta de tsunami.
A casi tres años del mega terremoto y tsunami del 27F el país se encuentra en un nivel de inseguridad sísmico mayor. Es decir, actualmente puede ocurrir un terremoto con intensidades menores a VII, que genere un devastador tsunami y que no sea bien localizado por el SSN, producto de la fragilidad del sistema por falta de recursos económicos comprometidos por el Estado pero no traspasados, situación que pone en riesgo la vida de millones de chilenos.
Esto se debe a que el SSN no cuenta aún con los recursos económicos necesarios para adquirir, instalar, mantener y operar estaciones sismológicas en el territorio nacional con un sistema de comunicación robusto, y cuyos datos se procesen y analicen en tiempo real en la central de procesamiento para la determinación confiable y rápida de hipocentro y magnitud de los eventos sísmicos en Chile.
De manera oportuna y reiterada, el Servicio Sismológico ha hecho saber a las autoridades correspondientes (Ministro del Interior y Seguridad Pública y Director Nacional de ONEMI), el estado de fragilidad en el cual se encuentra el sistema de monitoreo sismológico del país.
En este marco, dichas autoridades se comprometieron, durante fines de 2012, en reuniones formales y ante la opinión pública, a establecer los mecanismos para reactivar el proyecto de fortalecimiento de la red sismológica que en su momento implicó que en las leyes de presupuesto de 2008 y 2009 se destinaran cerca de 18 millones de dólares para que la Universidad de Chile adquiriera, instalara, conectara y gestionara dentro de su red cerca de 600 equipos de alta complejidad. Recursos que en una decisión unilateral de ONEMI, a fines de 2010, se instruyó a la Universidad de Chile para que fueran devuelto a la insitución de gobierno.
En este sentido, es de público conocimiento, que el mismo Ministro del Interior y Seguridad Pública de la época y actual Ministro de Defensa Nacional, don Rodrigo Hinzpeter se comprometió a revertir dicha situación y así retomar el proyecto de fortalecimiento de la Red Sismológica Nacional, reconociendo que la experiencia, conocimiento y mayores capacidades en esta materia se encuentran en la Universidad de Chile.
Sin embargo lo anterior, a la fecha lo comprometido no se ha materializado y por ende la fragilidad del sistema se mantiene e incrementa a medida que transcurre el tiempo.
Por otra parte, hasta diciembre de 2012, el Gobierno de Chile, a través de ONEMI, aportaba recursos básicos para financiar turnos 24/7 en el centro de procesamiento y monitoreo sismológico, así como también contar con comunicaciones y conectividad en tiempo real entre las estaciones sismológicas remotas y la central de procesamiento del SSN.
Este Convenio expiró el 31 de diciembre pasado, por lo cual a la fecha no se cuentan con los recursos para mantener la continuidad de servicio 24/7, además de estar en riesgo inminente de interrupción de la continuidad de la conectividad de estaciones remotas.
En este sentido, desde principios del segundo semestre de 2012, el SSN hizo presente a ONEMI y con posterioiridad al mismo Ministro del Interior y Seguridad Pública, la necesidad de asegurar la continuidad operacional de este servicio de manera de poder aportar a la comunidad, a la autoridad y medios de comunicación, información precisa y oportuna sobre hipocentro y magnitud, y caracterización de sismos para el sistema de alerta de maremotos, de manera ininterrumpida.
Sin embargo, y pesar de las innumerables reuniones y compromisos verbales de la autoridad por mantener este financiamiento por parte del Estado, así como la permanente preocupación que se le ha hecho saber respecto de la importancia de esto para el sistema de alerta temprana, y por ende para la seguridad de las personas, a la fecha el Gobierno a través de ONEMI no ha cumplido con lo acordado en lo que respecta a dar continuidad del Convenio señalado, dejando así sin financiamiento el monitoreo sísmico nacional de manera ininterrumpida 24/7.
En este momento el SSN no recibe fondos de ONEMI para financiar lo más básico de un sistema de alerta temprana de terremotos: turnos 24/7 y garantizar un mínimo de comunicaciones robustas en tiempo real entre las estaciones sismológicas remotas y la central de procesos en el SSN.
En resumen, a la fecha la demora en el cumplimiento de lo comprometido a través de la materialización del Convenio de traspaso de recursos para el robustecimiento del SSN, el inicio del proceso de instalación, conexión, mantención y gestión de datos de 600 instrumentos, como parte de la red sismológica nacional; así como la mantención del financiamiento para asegurar la continuidad operacional del monitoreo sismológico 24/7, pone en riesgo la continuidad operacional de la red sismológica nacional, especialmente ante eventos adversos que puedan amenazar seriamente la vida, infraestructura y actividades esenciales para la comunidad.
Por esta razón, el 24 de enero por la falta de los recursos indicados, los servicios de comunicaciones no podrán ser pagados oportunamente a las empresas que trasnmiten información desde las estaciones remotas a nuestra central de procesamiento.
Por iniciativa propia, estamos actualmente gestionando la posibilidad de que instituciones extranjeran puedan apoyar nuestra labor de manera parcial, colaborando a financiar los gastos en comunicaciones satelitales para seguir operando algunas estaciones.
Comprendiendo la relevancia de lo señalado y acorde a nuestro compromiso con la vida y seguridad de las personas en la materia de nuestra competencia; y fieles al compromiso centenario que hemos tenido desde la creación del Servicio Sismológico Nacional, el SSN utilizará fondo propios para mantener el sistema de turnos 24/7, los cuales sólo podrá financiar hasta marzo de 2013.
Queremos reiterar nuestra confianza en que el Gobierno de Chile cumplirá con lo comprometido, conscientes de la importancia que tienen los recursos descritos para la seguridad de la personas, y a partir de la necesidad de contar con una red sismológica robusta. Asimismo, esperamos confiados en que los convenios y financiamiento se tramiten con la celeridad que amerita esta situación que amenaza seriamente la seguridad de la ciudadanía, y comprometemos, como siempre lo ha sido, nuestra mejor voluntad para colaborar en el proceso, y poner a disposición de la comunidad y el Estado en su conjunto nuestras capacidades técnico-científicas para fortalcer y gestionar de mejor manera lo que nos compete en el sistema de emergencias, en directo beneficio de la protección de la vida.

Grupo de Sismología
Departamento de Geofísica
Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas
Universidad de Chile
 
 
Sobrevivir a un terremoto es posible si se encuentra un ‘triángulo de la vida’
Publicado: 26 feb 2013
 
Los terremotos de las últimas décadas han desmentido todas las recetas que existían y pasaban de boca en boca durante siglos de cómo sobrevivir a un temblor. Ahora todos los expertos coinciden en lo vital que es hallar un ‘triángulo de la vida’.
Con este término los especialistas en emergencias denominan el estrecho espacio que se forma al derrumbarse un edificio al lado de un mueble, sea un armario o un sofá. Un segundo lado del triángulo es el suelo y el tercero es cada vez una incógnita: el techo u otro mueble que se caiga encima.
 
¿Dónde está el ‘triángulo’ prometido? 
Los que estaban en el interior de varios edificios colapsados y los que vieron centenares de casos son unánimes en sus observaciones: en los temblores como el de Chile, sucedido en 2010, quienes intentaron protegerse debajo de una mesa, dentro de un armario  o un cajón, murieron aplastados por los escombros. El cien por cien de los casos donde hubo supervivientes se debió a que la víctima se apretó contra la pared exterior o un mueble.
Son tristemente conocidos los casos del fallecimiento de todos los alumnos que buscaron refugio de forma organizada bajo su respectivo pupitre. Las partes metálicas de esos mismos pupitres les causaron lesiones fatales.
Siempre que se venga abajo un edificio, dicen los socorristas experimentados, el peso del techo cae sobre los objetos o muebles aplastándolos, pero queda un reducido espacio vacío justo al lado de ellos. Cuanto más grande, más pesado y sólido sea el objeto, menos se va a compactar. 
No olvide de abastecerse de agua
En las regiones con alto riesgo sísmico se suelen guardar envases de agua en los dormitorios y en cada habitación donde hay personas: es un producto básico de urgencia para esquivar a la muerte en el derrumbe de una casa. Otro objeto de primera necesidad es una manta: hay que cubrirse con ella inmediatamente después de ocupar un ‘triángulo de la vida’.
No traten de salvar a su próximo   
No se debe regresar al edificio para rescatar a alguien instantes después de que los temblores dejen de sentirse: pueden y suelen haber réplicas que son muy peligrosas, incluso cuando sean de magnitud mucho menor que el terremoto principal. El edificio afectado puede derrumbarse en cualquier momento, sepultando al que acude al ‘rescate’ y al ‘rescatado’.
 Si un temblor le sorprende por la noche
A menudo la actividad telúrica sorprende a sus víctimas en sus camas en plena noche. En este caso no hace falta buscar una mesa o bajar la escalera para abandonar el edificio. Al contrario, eso es lo que no se debe hacer. Simplemente ruede hacia el suelo, sugieren los profesionales, un espacio protegido existe ya alrededor de la cama.
El método funciona igualmente en las casas construidas de madera, en las de ladrillo y prefabricadas, aunque la posibilidad de salvarse disminuye gradualmente en esta sucesión. En los edificios prefabricados con muchas plantas puede funcionar un método comúnmente conocido, pero discutible: los umbrales de las puertas ofrecen su protección siempre que estén en los muros cargueros. Si se vienen abajo todas las estructuras horizontales, éstos lo evitarán por los pilares. Pero no será fácil mantener el equilibrio dentro de un edificio oscilante en medio de toneladas de escombros cayendo por detrás y por delante. 
Si le sorprende en un viaje o en la calle… 
Los hoteles situados en las zonas de peligro sísmico tendrían mayor cantidad de sobrevivientes si hubieran colocado en las puertas de cada habitación un cartel informativo más, aseguran los especialistas en emergencias. En él, dicen, se debe explicar que si acaece un seísmo, los viajeros deben acostarse al lado de la cama hasta que los temblores cesen.
Fuera de un edificio el principio es el mismo: buscar un ‘triángulo’ seguro. El que esté dentro de un coche, podría salir del mismo y colocarse a su lado. Caiga lo que caiga sobre el auto —un poste, un viaducto, un puente— siempre dejará un espacio vacío a sus lados. A su vez, los peatones que están junto a ese tipo de infraestructuras, deben abandonarlas lo más pronto posible. 
















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