Saturday, February 18, 2012

Los países latinoamericanos, en el epicentro de los terremotos



El seísmo que devastó Haití el 12 de enero 2010, el más poderoso en 200 años, disparó las alarmas en Latinoamérica, una de las regiones del mundo con mayor actividad sísmica. Al menos tres de las fallas geológicas más grandes del mundo atraviesan el continente, y sus movimientos han dejado un rastro devastador.
FUENTE
El País Digital

La mayor fuerza liberada por un terremoto desde que existe la escala de Richter en 1935 se produjo precisamente en la región: la pequeña ciudad de Valdivia (Chile) registró un seísmo de una magnitud de 9,5. La zona de riesgo cruza varias de las principales ciudades latinoamericanas, donde, ante la impredecible voluntad de la naturaleza, sólo queda adoptar medidas de prevención, con distintos resultados en cada país.
La falla de Enriquillo causó el devastador terremoto que asoló Haití el pasado 12 de enero. En Norteamérica está la falla de San Andrés que, con una longitud de aproximadamente 1.287 kilómetros, discurre a través de California, en Estados Unidos, y de Baja California, en México, y ha causado decenas de seísmos en la zona. Y la falla de San Ramón se encuentra al oriente de Santiago de Chile y tiene una extensión de unos 25 kilómetros; sin embargo, su relativamente corta longitud no hace mella en su capacidad destructiva. Se encuentra a poca profundidad y por ello es capaz de producir terremotos superiores a los 7,0.
El 13 de mayo de 1647 se produjo un terremoto de una magnitud tal que destrozó la capital chilena. La mayoría de los países de la región han puesto en marcha campañas de educación entre la población, que incluyen en muchas ocasiones los simulacros de terremotos, pero las medidas de prevención no son asequibles para los 586 millones de habitantes de la zona, donde tres de cada cuatro habitantes viven en una ciudad.
¿Está la región preparada para enfrentar un terremoto? "No se puede estar preparado del todo para un evento así", comenta Jaime Reigosa, coordinador de la Red Sismológica Nacional de Colombia. "Los Gobiernos pueden tomar medidas y emprender campañas educativas de prevención que pueden mitigar los efectos de un seísmo", añade y explica que la zona colombiana que tiene la mayor actividad sísmica es la que tiene costa con el Pacífico. El especialista advierte de que, si bien se han tomado algunas medidas de prevención y se han invertido recursos para evitar los efectos destructores de un temblor, la preparación en su país es "mejorable". "Es necesario que se adopten códigos para que los edificios que no estén construidos con normas que garanticen su resistencia puedan mejorarse para enfrentar una emergencia de este tipo", asegura. "El énfasis lo tenemos que poner en la autoconstrucción, en la divulgación de qué materiales hay que usar y cómo se tiene que edificar. La construcción en adobe, por ejemplo, que hasta hace unos años aún era muy común en Chile, ahora está prohibida por ley", subraya desde su despacho Sergio Barrientos Parra, director científico del Servicio Sismológico de la Universidad de Chile.
A lo largo de 2010, el país andino modernizará y ampliará sus equipos de monitoreo y prevención de seísmos gracias a un presupuesto de 18 millones de dólares, aprobado por el Gobierno el año pasado. "Ahora mismo estamos en proceso de compra que esperamos que finalice en marzo. A mediados del año, previsiblemente, comenzaremos con la instalación de 65 estaciones de última generación, capaces de detectar hasta temblores muy chicos, que retransmitirán vía satélite en tiempo real a nuestro centro en la Universidad de Chile", afirma Parra. Como estos instrumentos se saturan con terremotos de grandes dimensiones, colocarán también "200 equipos para medir movimientos fuertes que proporcionarán una información muy valiosa a los ingenieros. Así podremos evaluar el nivel de aceleración en todas partes porque cada subsuelo responde de muy distinta manera, según se trate de roca o sedimento, por ejemplo", agrega.
El Servicio Sismológico de la Universidad de Chile cuenta también con el apoyo de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC). "Tenemos un convenio con los aeropuertos chilenos que nos dejan usar sus canales de comunicación", destaca el científico. Otra pieza clave del proyecto es el sistema de posicionamiento global. 140 estaciones de este tipo a lo largo de la costa chilena vigilarán su deformación en tiempo real. "Esto nos permitirá saber cuál es el tamaño del terremoto y si dará lugar a un tsunami", indica Parra.
El borde occidental de América del Sur es el de mayor actividad sísmica en el mundo. En Perú, la zona de riesgo se extiende "desde el departamento de Tacna, en el extremo sureste del país, hasta el de Tumbes, en el extremo noroeste", explica por teléfono Hernando Tavera, director de la sección de sismología del Instituto Geofísico del Perú. De los muchos terremotos que se han registrado en esa región, dos destacan por la magnitud de los tsunamis que causaron. "El de 1746, que destruyó Lima y arrasó el puerto del Callao, produjo un tsunami con olas de 16 metros de altura. Y el de 1868, que asoló sobre todo las ciudades de Arequipa y Moquegua, en Perú, y de Arica e Iquique, en Chile, provocó un tsunami con olas de 11 metros de altura", apunta Tavera.
El Instituto Geofísico es el responsable del monitoreo de la actividad sísmica en Perú. "Tenemos 40 equipos de última tecnología repartidos por todo el país", comenta el científico. Estos aparatos, sin embargo, no parecen suficientes para una reacción eficaz a la pugna de las placas tectónicas. "En 2001 y 2007, durante los dos últimos grandes seísmos en Perú, a pesar de tener equipos de monitoreo modernos, la comunicación falló. Cuando ocurren terremotos importantes, las líneas telefónicas se caen, pero seguimos usándolas como vía de aviso", cuenta Tavera. "Para solucionar ese problema, el Instituto pidió al Gobierno una inversión de un millón de dólares, con el fin de poder establecer una red satelital de alerta temprana de tsunamis y seísmos". En el caso de Perú, cuando ocurre un terremoto cuyo epicentro se encuentra en el mar, necesita 15 o 20 minutos para llegar a la costa. Pero la red de satélites tarda sólo cinco minutos en hacer saltar la alarma, según el director del Instituto Geofísico. Son minutos vitales que se ganan para evacuar a la población costera y avisar a los marineros. "Aún así, el Gobierno no nos brinda esos medios de protección necesarios", se lamenta el experto peruano.
Sobre otras medidas de prevención, el geólogo relata que "hay una norma de construcción antisísmica que rige en todo el país y que se aplica en el caso de grandes inmuebles. Pero el común de la gente construye sus propias casas donde puede, sin respetar esos reglamentos". "Los cursos de prevención, sobre construcción y materiales adecuados, impartidos por el Instituto Nacional de Defensa Civil sólo llegan a cierto nivel de la población", añade.
Autor: V. Calderón / A. - M. Hollain  
Terremotos: ¿está la naturaleza fuera de control?


Primero Haití, con cientos de miles de muertos. Después Chile, con más de 200, y Japón, donde, por fortuna, no se registraron víctimas. En tan sólo dos meses, la Tierra ha temblado con muchísima fuerza como si se levantara en armas.
FUENTE
ABC Periódico Electrónico S.A.


La potencia de estos terremotos -el chileno del pasado sábado ha alcanzado los 8,8 grados en la escala de Richter (uno de los mayores en los últimos cien años en todo el mundo), 7,2 el nipón y 7 el de Haití- nos ha sorprendido y conmocionado, como si esto no pudiera repetirse en un plazo de tiempo tan corto y algo anormal estuviera sucediendo. Sin embargo, los científicos aseguran que las entrañas del planeta no están más activas ahora que en otros tiempos desde que se tiene memoria y registros sísmicos. Simplemente, obedecen a las órdenes de una naturaleza que, en este caso y al contrario de lo que ocurre con el clima, sólo responde a sus propias normas, las que marca la geología. Y al ser humano no le queda más remedio que prevenir y, en la medida de lo posible, protegerse.
«Un terremoto siempre es una sorpresa y más con estas dimensiones, pero en un lugar como Chile la actividad sísmica es alta y se sabe que estos terremotos pueden ocurrir», señala Luis Cabañas, sismólogo de la Red Sísmica del Instituto Geográfico Nacional. El seísmo de Chile ha sido especialmente duro, el segundo más potente del país después del registrado en 1960, con magnitud 9.5 y el mayor ocurrido en el mundo. El motivo de este castigo para los chilenos es que su país está situado en el llamado «círculo de fuego» que bordea los países del Pacífico, una de las zonas más sísmicas del planeta, donde se producen el 80% de los terremotos. «Estos terremotos ocurren como consecuencia de la convergencia de las placas tectónicas de Nazca y de Suramérica, lo que produce rupturas bastante intensas y violentas. La placa de Nazca de naturaleza oceánica se curva e introduce bajo la placa de Suramérica de carácter continental, formando lo que se denomina un margen de subducción», explica Cabañas.


UN SEÍSMO GIGANTE AL AÑO
Pero, ¿por qué un terremoto tras otro en distintas partes del mundo? ¿Le sucede algo a la Tierra? «En principio, creemos que no, que es un comportamiento normal producido por el movimiento de placas», explica el experto. Las estadísticas indican que aproximadamente «hay un terremoto de magnitud superior a ocho al año -puede ocurrir uno o ninguno-, mientras que pueden registrarse entre 15 ó 18 seísmos de magnitud entre siete y ocho». Lo que ocurre es que no siempre se producen en zonas pobladas ni causan catástrofes tan graves, por lo que muchos se quedan en noticias poco destacadas que olvidamos con facilidad, hasta que uno golpea en una zona densamente habitada y provoca una catástrofe humana que se queda grabada en nuestra retina.
La época que nos ha tocado vivir no ha sufrido más o menos terremotos que otras. Según Cabañas, lo que conocemos del registro sísmico «viene a ser estadísticamente constante». Tampoco influye la mano del hombre. «Es un proceso completamente natural. La intervención humana no tiene por qué afectar, no tiene nada que ver con lo que sucede, por ejemplo, con el clima».
Después del terremoto de Haití, algunos científicos advirtieron de que catástrofes similares pueden repetirse en Turquía y en Sumatra en los próximos años, y pedían a los gobiernos de estos países que tomasen medidas urgentes de protección antes de que fuera demasiado tarde. Sin embargo, Luis Cabañas indica que es «imposible predecir el lugar y el momento. Al final, los terremotos vuelven a ocurrir donde siempre han ocurrido, son los límites de las placas tectónicas sometidas a esfuerzos y deformaciones que cuando se acumulan y no resisten más liberan energía bruscamente. Hay una posibilidad de conocer cómo están cargándose esas fallas, pero es imposible predecir a ciencia cierta cuándo va a ocurrir. Es probable que en Turquía tengamos un nuevo terremoto, pero igual pasan veinte años y no se ha producido». Eso sí, en Chile se producirán nuevas réplicas.
Ante los terremotos, lo único que le queda al ser humano es protegerse lo mejor posible. «Los países deben tener una normativa sismo resistente para que se construya con más seguridad, una normativa que debe estar basada en estudios sismológicos».
Autor: Judith de Jorge


Reflexiones sobre la actividad sísmica en Chile. Otro patrón claramente artificial.
Últimamente, comienza a resultar familiar la verificación de patrones sísmicos, en los que la distribución de las placas tectónicas, no obedece a las leyes de la elasticidad propia de éstas.

Resumen.
Los patrones detectados en el terremoto de Chile, y de Haití, son incompatibles con las leyes de la sismología clásica, ya que vulneran radicalmente, la lógica de las leyes de elasticidad de las placas tectónicas. Por todo ello, son incompatibles con el factor Naturaleza, como causa de producción. El patrón vertical de réplica intermitente discontinua, es incompatible, con las propiedades geológicas de las placas tectónicas.
Seguidamente, procedemos al análisis detallado de dos conceptos lógicos en la explicación de la elasticidad en “Tectónica de Placas”.
Para entender el siguiente análisis es necesario entender los siguientes conceptos básicos.
1º.-Isotropía: Distribución homogénea de las partículas materiales en un sólido por la que cualquier línea o plano que se considere contendrá siempre, estadísticamente, el mismo número de partículas y de la misma naturaleza.
2º.-Anisotropía: Distribución de las partículas materiales en un cuerpo por la que cualquier línea o plano que se considere contendrá siempre, estadísticamente, distinto número o tipo de partículas.
3º.-Propiedad escalar: Propiedad física (respuesta de la materia a un estímulo físico) cuyo valor no depende de la dirección en que se mida.
4º.-Propiedad vectorial: Propiedad física cuyo valor depende de la dirección en que se mida.
De acuerdo con la lógica verificada y definida anteriormente, el movimiento de las placas sería el siguiente:


Respecto al movimiento de las placas tectónicas, tenemos los siguientes patrones posibles:
Sabemos, por Nur y Simmons, 1 969; Rampin C,1977, 1981], [por ejemplo, Crampin, 1977, 1981, 1994; Garmany, 1989; Helbig,1993], que los movimientos de Anisotropía en la corteza, necesariamente deforman el Manto, tal y como se expone, seguidamente:
Si tenemos en cuenta, lo que establecen Dawn A. Lott-Crumpler, New Jersey Institute of Technology; Stuart Antman, University of Maryland, College Park; y William Szymczak, Naval Research Laboratory,
Existe una correlación escalar lógica entre todas las réplicas y ésta, supone la asintropía, en cualquier movimiento sísmico cuya profundidad esté más cercana a la superficie, en: “The Quasilinear Wave Equation Governing Antiplane Axisymmetric Shearing: A Numerical Approach.”


Para resumir el esquema sería el siguiente:
Tomemos el patrón del Terremoto de Chile y sus réplicas:


MAG UTC DATE-TIME y/m/d h:m:s LAT deg LON deg DEPTH km Región
MAP5.32010/02/27 11:27:00 -38.103-73.587 35.0 OFFSHORE BIO-BIO, CHILE
MAP5.42010/02/27 10:54:23 -36.828-73.336 35.0 OFFSHORE BIO-BIO, CHILE
MAP5.92010/02/27 10:38:35 -38.019-73.575 35.0 OFFSHORE BIO-BIO, CHILE
MAP5.92010/02/27 10:30:34 -33.559-72.636 35.0 OFFSHORE VALPARAISO, CHILE
MAP5.82010/02/27 09:59:21 -37.991-73.467 35.0 BIO-BIO, CHILE
MAP5.12010/02/27 09:21:25 -36.609-73.218 35.0 OFFSHORE BIO-BIO, CHILE
MAP5.62010/02/27 09:00:17 -33.425-71.625 35.0 VALPARAISO, CHILE
MAP5.32010/02/27 08:53:56 -34.447-73.397 35.0 OFF COAST OF LIBERTADOR O’HIGGINS, CHILE
MAP5.02010/02/27 08:53:26 -35.073-71.760 35.0 MAULE, CHILE
MAP5.62010/02/27 08:48:05 -38.584-75.257 35.0 OFF THE COAST OF ARAUCANIA, CHILE
MAP5.72010/02/27 08:31:04 -34.820-72.443 35.0 OFFSHORE MAULE, CHILE
MAP6.12010/02/27 08:25:29 -34.750-72.394 35.0 OFFSHORE MAULE, CHILE
MAP5.52010/02/27 08:19:23 -33.479-71.574 35.0 VALPARAISO, CHILE
MAP5.62010/02/27 08:13:16 -33.062-71.702 35.0 OFFSHORE VALPARAISO, CHILE
MAP6.92010/02/27 08:01:24 -37.654-75.199 39.0 OFF THE COAST OF BIO-BIO, CHILE
MAP5.42010/02/27 07:59:55 -36.050-73.562 35.0 OFFSHORE BIO-BIO, CHILE
MAP5.22010/02/27 07:56:37 -36.933-73.240 35.0 OFFSHORE BIO-BIO, CHILE
MAP5.42010/02/27 07:51:05 -36.399-72.498 35.0 BIO-BIO, CHILE
MAP5.42010/02/27 07:46:49 -36.795-72.924 35.0 BIO-BIO, CHILE
MAP6.02010/02/27 07:37:18 -36.837-72.541 35.0 BIO-BIO, CHILE
MAP5.62010/02/27 07:33:31 -38.007-73.484 35.7 OFFSHORE BIO-BIO, CHILE
MAP5.42010/02/27 07:19:48 -35.811-72.945 35.0 OFFSHORE MAULE, CHILE
MAP6.02010/02/27 07:12:28 -33.807-71.913 35.0 OFFSHORE VALPARAISO, CHILE
MAP6.22010/02/27 06:52:35 -34.735-72.638 35.0 OFFSHORE MAULE, CHILE
MAP8.82010/02/27 06:34:14 -35.846-72.719 35.0 OFFSHORE MAULE, CHILE
(Una vez más nos encontramos en el mismo patrón que el que ya analizamos en Haití.).
Pero en esta ocasión la profundidad es a 35 Km.
Por los principios combinados arriba expuestos, sabemos, que es imposible que las réplicas sean naturales, sino inducidas, cada una con un modelo isotrópico inmediato recurrente, que filtre absolutamente todas las elasticidades, invirtiendo verticalmente, la escalabilidad lineal, tal y como explica Andrzej Hanyga, University of Bergen, Norway. “Asymptotic Theory of Seismic Wave Attenuation in Porous Media”.


Conclusión:
La única forma de generar patrones sucesivos de profundidad idéntica, en réplicas discontinuas seguidas, es proyectando desde un satélite frecuencias de superficie, concentradas en un punto. No hay otra manera de conseguir ese efecto, ya que, los seísmos endógenos, obedecen a las propiedades de elasticidad de las placas Tectónicas, y ni en esta ocasión, ni en el caso de Haití, se ha verificado elasticidad alguna. Por lo tanto, ARTIFICIAL.


Bibliografía Adicional:
1.-Birch, F., The velocityo f compressionawl avesi n rocks to 10kilobars, 2, J. GeophysR. es., 66, 2199-2224, 1961.
2.-Audoine, E., M. Savage, and K. Gledhill, Mantle deformation and seismic anisotropy of the South Island, New Zealand(abstract), Geol. Soc. N. Z. Misc. Publ., 95A, 10, 1997
3.-Elasticity of hydrous wadsleyites: implications for the seismic structure of the earth’s transition zone Motohiko Murakami. StarViewerTeam Internacional 2010


-Conclusión:
La única forma de generar patrones sucesivos de profundidad idéntica, en réplicas discontinuas seguidas, es proyectando desde un satélite frecuencias de superficie, concentradas en un punto. No hay otra manera de conseguir ese efecto, ya que, los seísmos endógenos, obedecen a las propiedades de elasticidad de las placas Tectónicas, y ni en esta ocasión, ni en el caso de Haití, se ha verificado elasticidad alguna. Por lo tanto ARTIFICIAL. 
Un software 'cazaseísmos' para usar en cualquier PC



A las 00.34 horas del 27 de febrero del año 2010, la pantalla del ordenador de la sismóloga Elizabeth Cochran se tiñó de rojo. Varios puntos parpadeantes indicaban que en Chile, a más de 9.000 kilómetros de distancia de su casa de Los Ángeles, la tierra se estremecía con un seísmo de magnitud 8,8.
FUENTE
Público

El terremoto que sacudió la región de Concepción fue su primera presa. Fue el primer gran temblor registrado por el Quake-Catcher Network (QCN), un programa informático diseñado por Cochran y la Universidad de California Riverside, que convierte cualquier ordenador portátil en un avanzado cazador de seísmos en tiempo real a través de Internet.
Este novedoso software es capaz de medir y clasificar los terremotos gracias a la sensibilidad al movimiento de los acelerómetros que los equipos portátiles instalan de serie. "En cuanto supe que los ordenadores llevaban estos sensores, pensé que sería perfecto utilizarlos para crear una red de detectores de terremotos de bajo coste a escala mundial", explica Cochran en su despacho de Los Ángeles.
Hasta ese momento, la misión de estos componentes informáticos del tamaño de una moneda de cinco céntimos de euro consistía únicamente en detectar movimientos bruscos y evitar que el disco duro se dañe si una computadora cae al suelo. Además, estos aparatos permiten, por ejemplo, que la imagen en la pantalla del iPhone gire cuando damos la vuelta al dispositivo o que el mando de la Wii nos permita simular una partida de bolos.


SISTEMAS CAROS
Gracias al sistema QCN, estos pequeños dispositivos son capaces de sentir los temblores por encima de una magnitud 4. Mientras que los sensores sísmicos tradicionales son complejos, delicados y caros entre 5.000 y 10.000 dólares cada uno, la versión para portátiles es sencilla de instalar y utilizar, además de gratuita. El programa ha sido diseñado para enviar la señal de alerta cuando más de un ordenador de la misma zona reconoce el temblor. Es la única manera de diferenciar los seísmos de los golpes que pudieran recibir los sensores.
Además de Chile, Haití, China, Baja California o Indonesia, en estos cinco meses se han registrado hasta 22 grandes terremotos de magnitud superior a 6. La sismóloga y su red de caza terremotos cuentan ya con 1.400 cazadores repartidos en 67 países, aunque su objetivo es "llegar a los 10.000 en menos de cinco años", dice. Con una cantidad suficiente de sensores instalados en las zonas de alta actividad sísmica se podría establecer un sistema de alerta inmediata fiable y efectivo. "No hay manera de predecir un terremoto", lamenta Cochran. Sin embargo, afirma que "la velocidad a la que viaja la información por Internet es más rápida que las ondas sísmicas, lo que daría unos valiosos segundos a la gente para alejarse del epicentro o apartarse de lugares peligrosos, como ventanas".
Autor: Roberto Arnaz 
Encuentran patrones matemáticos para predecir terremotos



Investigadores de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) y la de Sevilla (US) han encontrado patrones de comportamiento que se producen antes de un terremoto. La investigación, que publica la revista Expert Systems with Applications, podría permitir descubrir patrones que ayuden a predecir terremotos. No obstante, los autores reconocen la imposibilidad de predecir un terremoto con un 100% de acierto.
FUENTE
CORDIS: Servicio de Información en I+D Comunitario

La investigación parte de los datos recogidos por el Instituto Geográfico Nacional sobre 4.017 terremotos, de magnitudes entre 3 y 7 en la escala Richter, ocurridos en la Península Ibérica y mares que la rodean entre 1978 y 2007. El equipo ha utilizado técnicas matemáticas de agrupamiento (clustering) para predecir movimientos sísmicos de magnitud media o alta cuando confluyen determinadas circunstancias.
«Mediante técnicas matemáticas hemos encontrado patrones para la ocurrencia de terremotos de magnitud media-alta, es decir, superiores a 4,4 en la escala Richter», revela Francisco Martínez Álvarez, coautor del estudio y profesor de la UPO.
Los científicos aplicaron sobre los registros técnicas matemáticas de agrupamiento, lo que permite encontrar similitudes entre ellos y descubrir indicios que ayuden a predecir seísmos.
El equipo se centró en las dos zonas sismogénicas con más datos, el Mar de Alborán y el área Azores Occidental-Falla de Gibraltar, y analizó tres atributos fundamentales: la magnitud del seísmo, el tiempo transcurrido desde el último terremoto y lo que varía de un movimiento sísmico a otro un parámetro denominado «b-value».
Éste refleja la tectónica de la región analizada. Un valor alto del «b-value» significa que predomina el número de terremotos de pequeña magnitud y, por tanto, el terreno tiene una baja resistencia. Por el contrario, un valor bajo indica que el número relativo de seísmos grandes y pequeños es similar, lo que implica una mayor resistencia del suelo.
«Hemos descubierto la fuerte relación que existe entre los seísmos y el parámetro "b-value", llegando a alcanzar tasas de acierto superiores al 80%», destaca Antonio Morales Esteban, uno de los autores y profesor en la Universidad de Sevilla. «Una vez realizados los cálculos, si se dan las circunstancias y secuencias que hemos determinado como patrones precursores, la probabilidad de acierto que obtenemos es significativa.»
La técnica sintetiza las predicciones en dos factores: sensibilidad y especificidad. La sensibilidad es la probabilidad de que ocurra un terremoto tras suceder los patrones detectados, mientras que la especificidad es la probabilidad de que, no habiendo ocurrido el patrón, no haya terremoto.
Los resultados reflejan una sensibilidad del 90% y una especificidad de 82,56% para la zona del Mar de Alborán, y del 79,31% y 90,38% respectivamente para el área sismogénica Azores Occidental-Falla de Gibraltar. Es decir, en estas regiones los terremotos suceden justo después de los patrones descubiertos con una gran probabilidad (sensibilidad alta) y, además, la mayoría de las veces que ocurren, lo hacen sólo después de los patrones descubiertos (especificidad también alta).
El equipo está analizando los mismos datos mediante algoritmos propios basados en «reglas de asociación», otras técnicas matemáticas que se usan para descubrir sucesos comunes o que cumplen condiciones concretas dentro de un conjunto de registros.
«Los resultados están siendo prometedores, si bien creo que nunca podremos afirmar que somos capaces de predecir un terremoto con un 100% de acierto», reconoce el Dr. Martínez Álvarez. 
Una técnica para «ocultar» edificios ante terremotos

¿Cuáles son las opciones que existen para proteger un edificio ante un sismo? Un investigador europeo puede que haya dado con una eficaz: un manto de invisibilidad.
FUENTE
CORDIS: Servicio de Información en I+D Comunitario

Esta tecnología podría parecer perteneciente al ámbito de la ciencia ficción, pero el Dr. William Parnell, matemático de la Universidad de Mánchester (Reino Unido), explica que su nuevo dispositivo de «invisibilidad» podría llegar a proteger edificios ante un terremoto. La técnica logra que un objeto sea prácticamente indetectable para la luz, el sonido o las ondas vibratorias.
Los dispositivos de invisibilidad funcionan cubriendo componentes o estructuras con goma presurizada. En un edificio lograría que ondas tan potentes como las producidas por un sismo fueran incapaces de «verlo». En teoría pasarían de largo y se evitarían graves daños.
El equipo describió en un artículo publicado en Proceedings of the Royal Society A la forma en la que esta técnica de invisibilidad podría ser en el futuro en extremo útil en la protección de estructuras como las centrales nucleares, las torres eléctricas y las oficinas de gobierno tanto en situaciones de catástrofe natural como ante ataques terroristas.
La investigación sobre mantos de invisibilidad y la posibilidad de ocultar objetos a las ondas de luz se inició hace unos seis años, pero hasta ahora se había trabajado poco en el efecto de otros tipos de ondas, como las producidas por los terremotos, sobre cuerpos sólidos.
El Dr. William Parnell declaró en relación a la importancia de estos resultados para el progreso del campo de la invisibilidad: «Se han realizado avances importantes, tanto teóricos como prácticos, en el ámbito de la invisibilidad. Hace cinco o seis años comenzó la investigación con ondas de luz y en los últimos años hemos empezado a considerar otros tipos de onda, sobre todo las de sonido y las elásticas. El verdadero reto de las últimas es que suele ser imposible utilizar materiales naturales como mantos.»
En las historias sobre Harry Potter, éste utiliza un manto así con frecuencia para llevar a cabo todo tipo de tareas sin peligro de ser descubierto. Pero, ¿es posible sacar esta idea de los libros de ciencia ficción y aplicarla a tareas tan importantes como la gestión de riesgos?
El Dr. William Parnell tiene una respuesta: «Ya hemos mostrado en la teoría que si se aplica una presión previa a un material natural como la goma se puede lograr un efecto de invisibilidad frente a un tipo concreto de onda elástica. Nuestro equipo trabaja con denuedo en teorías más generales con el fin de dar con aplicaciones prácticas. Esta investigación muestra que se podría controlar la dirección y la velocidad de las ondas elásticas. Su importancia reside en la utilidad de guiar este tipo de ondas en muchos contextos, por ejemplo y sobre todo en aplicaciones nanométricas como las electrónicas. Si la teoría puede ampliarse para abarcar objetos más grandes, también podría utilizarse para crear mantos que protegiesen edificios y estructuras, o visto con ojos más realistas, partes concretas muy importantes de dichas estructuras.»
El terremoto de la primavera pasada en Fukushima (Japón) recordó la importancia de garantizar la seguridad de las centrales nucleares y asegurarse de que puedan resistir a todo tipo de catástrofes naturales.
El Séptimo Programa Marco de la Comunidad Europea de la Energía Atómica (7PM de Euratom, 2007-2011) financia distintos proyectos científicos destinados a ampliar los conocimientos que se poseen en el campo de la seguridad de la energía nuclear.
Este nuevo estudio del Dr. William Parnell se suma a los trabajos en curso. 

Los Tipos de Suelos Condicionan las Repercusiones de los Seísmos o Terremotos



Publicado por Juan José Ibáñez


Si usted vive en un área con altos riesgos sísmicos, obviamente no podrá evitarlos. Sin embargo, sí pudiera estar en sus manos paliar el efecto sobre la vivienda en la que habita y la vida de sus seres queridos. Con tal propósito, basta elegir el tipo de suelos sobre los que se asentará, así como la posición fisiográfica en la que se edificará. Si los terremotos son bastante imprevisibles, las repercusiones pueden paliarse con mayor precisión, aunque nunca exista certeza absoluta, por supuesto. A la hora de escribir este post, hace meses que en España se sufrió el terremoto de Lorca (2011) y en la Isla de Hierro (Archipiélago Canario). Por centrarnos en Lorca, no se trató de un evento de gran magnitud. Sin embargo las repercusiones fueron mayores de las que hubiera cabido esperar. La prensa se hizo eco del debate sobre las causas de tal desastre. Obviamente no puede compararse con los que suelen aparecer en la prensa mundial. Sin embargo, retorné por unas pocas horas al tema de la “edafología de los desastres naturales”. Y, para mi sorpresa, detecte abundantísima información en suahili, y prácticamente ninguna en español-castellano. Pues sí, la cuestión estriba en que distintos tipos de suelo-regolito responden de forma diferente a los temblores, siendo las repercusiones sobre unos mucho más graves que en otros.


Desgraciadamente soy mortal, y disto en demasía de atesorar una formación enciclopédica. En España, la docencia de la edafología no suele incluir estos temas. Más aun, debido a que las zonas de riesgo sísmico se encuentran muy localizadas y que aun en ellas los terremotos de gran magnitud son afortunadamente escasos, no suele ser un tema que despierta un gran interés en la opinión pública, hasta que algo ocurre, claro está. Ahora bien muchos de los lectores de esta bitácora procedéis de Latinoamérica, en donde tales desastres son muy comunes y graves en ciertas regiones.


Efectivamente, tanto las propiedades de los tipos de suelos como las de sus regolitos subyacentes condicionan las repercusiones de los terremotos que pueden acaecer en un territorio. De este modo, entre enclaves próximos la susceptibilidad de que ocurran tragedias es mayor en unos lugares que en otros, incluso en distancias pequeñas. En consecuencia, el ciudadano que tuviera tal posibilidad, podría escoger lugares menos “vulnerables” que otros ante el impacto de estos eventos. Con independencia de la fisiografía que condiciona las avalanchas y deslizamientos, las propiedades de los materiales edáficos son muy variadas. Así, por ejemplo, las rocas blandas y porosas /y más aun si se encuentran rellenas de agua) resultan ser más vulnerables que las duras y compactas. La resistencia a la tensión, la velocidad con que se transmiten las ondas y la licuefacción son elementos muy a tener en cuenta. De hecho, una clasificación de suelos-regolitos en función de su vulnerabilidad ante el efecto de los seísmos es necesaria. También en sentido estricto, las propiedades de los tipos de suelos o edafotaxa “clásicos” resultan relevantes. Sin embargo, es palmario que la ordenación urbanística no suele basarse en las recomendaciones que al respecto suele ofrecer la ciencia. Basta viajar, observar el terreno y la localización de los asentamientos.


Ni puedo ni me atrevo a realizar un resumen de todo el material que he detectado en Internet. Os dejo pues los contenidos y enlaces de varias páginas Web. Reitero que por desgracia tal documentación se encuentra escrita en inglés. Ahora bien, no es de difícil lectura. Incluso en algunos casos se dan instrucciones a los ciudadanos para que inspeccionen debidamente el terreno (suelo y fisiografía) antes de comprarlo para edificar su casa. Espero que tal material sea útil con vistas a que los docentes divulguen sus contenidos tras una previa traducción a la ciudadanía. La física de suelos no es precisamente uno de mis puntos fuertes. Lo lamento sinceramente! 
¿Puede el campo magnético de la Tierra
volverse loco de repente?



Los polos magnéticos de la Tierra se invierten cada 200.000 años, cuando el norte que indica la brújula se convierte en el sur y viceversa. Este cambio es muy lento, tarda nada menos que 4.000 años en producirse, y no es más que un fenómeno natural originado por los movimientos de metales líquidos en el centro del planeta.
FUENTE
ABC Periódico Electrónico S.A.


Sin embargo, científicos han detectado en una parada para camiones de la Interestatal 80 a su paso por Battle Mountain, en Nevada (EE.UU.), un extraño fenómeno: la prueba de que el campo magnético de la Tierra puede volverse loco de repente e intercambiar su posición en unos pocos años. Es la segunda vez que los investigadores encuentran indicios de algo semejante.


La primera evidencia de una inversión en los polos magnéticos se produjo en 1995, cuando unos antiguos flujos de lava bien conservados fueron encontrados en las montañas Steens de Oregón, también en EE.UU. La investigación sobre las rocas, realizada por un equipo de geólogos del Occidental College en Los Ángeles, reveló que en la lava había un patrón magnético inusual que sugería que el campo magnético había cambiado 10.000 veces más rápido de lo normal, a una velocidad de seis grados por día. Estos patrones se conservaron dentro de los cristales magnéticos de la lava, formados cuando ésta se enfrió, como la diminuta aguja de una brújula congelada en el tiempo.


Este hallazgo provocó una gran polémica y muchos científicos cuestionaron la hipótesis por resultar demasiado extravagante. Pero ha ocurrido una segunda vez. Según explican en la publicación norteamericana Science News, el responsable del anterior equipo, el geólogo Scott Bogue y su colega Jonathan Cañada, del Servicio Geológico de EE.UU., han encontrado otra piedra volcánica en Battle Mountain (Nevada) en la que existen evidencias de un rápido segundo «tirón», fechado hace 15 millones de años. El registro sugiere que el campo magnético de la Tierra giró 53 grados en un solo año, lo que puede significar que los polos cambiaron su posición ¡en tan solo cuatro! Por supuesto, hablamos de polos magnéticos, no los polos físicos.

De nuevo, el hallazgo, publicado en la revista Geophysical Research Letters, ha desatado la polémica. Algunos geólogos sostienen que la Tierra podría estar entrando ahora mismo en una nueva inversión de los polos, ya que el campo geomagnético ha sido cada vez más débil en los últimos 150 años. ¿Qué pasaría si las brújulas comenzaran a señalar el Mediterráneo como el norte de la península? Aparte del caos inicial y del espectacular cambio que supone tener nuestros puntos cardinales patas arriba, Bogue asegura que «probablemente, no sucedería gran cosa». 
La cuenta atrás de una erupción volcánica



Los volcanes dormidos mantienen en vilo a la comunidad científica, puesto que nunca deja de debatirse si volverán a entrar en actividad y, en este caso, en qué momento. En el caso del volcán islandés Eyjafjallajökull, que la pasada primavera tuvo en jaque a la aviación europea, los vulcanólogos eran conscientes de que algo se estaba fraguando en el interior de esta montaña tras dos siglos de letargo. Una investigación atribuye el despertar del Eyjafjallajökull a la existencia de un flujo de magma que discurría bajo el mismo.
FUENTE
CORDIS: Servicio de Información en I+D Comunitario


En un artículo publicado en la revista Nature, vulcanólogos de Islandia, Países Bajos, Suecia y Estados Unidos indican que «estas erupciones son el colofón a dieciocho años de actividad volcánica intermitente.» Partiendo de datos de sistemas de GPS (Sistema de Posicionamiento Global) y de vigilancia sísmica, así como de mediciones superficiales, satelitales y de radar, evaluaron los cambios geofísicos observados en el Eyjafjallajökull, sobre todo cuando la estructura del volcán empezó a deformarse. Según los autores, el volcán empezó a hincharse casi tres meses antes de que en marzo entrara en erupción por uno de sus costados.
«Las erupciones estuvieron precedidas por varios meses de inestabilidad y desplazamientos de magma subterráneos que se dejaron sentir en forma de terremotos», explicó el profesor Kurt Feigl de la Universidad de Wisconsin-Madison (Estados Unidos). «El seguimiento de los volcanes permite comprender los procesos que conducen a las erupciones. Si se observa un volcán durante décadas se puede apreciar cuándo ha despertado de su letargo.»
El equipo, dirigido por el Dr. Freysteinn Sigmundsson del Centro Nórdico de Vulcanología de la Universidad de Islandia, empezó a vigilar muy atentamente esta montaña a finales del verano de 2009, cuando una estación de GPS situada en una ladera del Eyjafjallajökull reveló un leve desplazamiento. A principios del 2010 los investigadores observaron una aceleración de la deformación y una mayor frecuencia de los terremotos. Al no remitir esta actividad, los científicos instalaron más estaciones de GPS en las cercanías de la montaña. Pocas semanas después se detectó una aceleración en su proceso de dilatación. De este modo los investigadores se percataron de que en el interior del volcán había magma desplazándose en dirección ascendente.
Cuando a finales de marzo comenzaron las erupciones del Eyjafjallajökull, sus laderas se habían dilatado más de 15 centímetros, según indican los autores, por efecto del flujo de magma desde las profundidades de la Tierra hacia cámaras situadas por debajo de la montaña y próximas a su superficie.
La deformación se detuvo una vez el volcán entró en erupción. Sin embargo, el Eyjafjallajökull se diferencia de la mayoría de los volcanes en que, en lugar de desinflarse a medida que fluía el magma, permaneció dilatado hasta mediados de abril, cuando acabó la primera erupción.
«La deformación asociada a las erupciones fue inusual, al no guardar relación con cambios de presión en una única cámara magmática», escriben los autores. «La deformación fue rápida antes de la primera erupción, pero imperceptible durante la misma. La ausencia de una contracción coeruptiva clara indica que el volumen neto del magma expulsado desde capas poco profundas durante esta erupción fue reducido. El magma debió fluir desde una profundidad considerable.»
El volcán volvió a entrar en erupción el 22 de abril, y en esta ocasión la lava fluyó por otro conducto situado bajo el hielo de la cumbre. En consecuencia, el agua helada se convirtió en vapor y emanaron gases atrapados en burbujas dentro del magma, generando una columna de cenizas que se elevó a gran altura y provocó grandes quebraderos de cabeza a todos los viajeros en Europa.
Los resultados de este trabajo ayudarán a comprender mejor el fenómeno islandés, pero los autores señalan la necesidad de realizar más estudios para determinar el motivo de que los volcanes entren en erupción justamente cuando lo hacen, ya que los procesos geológicos que desencadenan la erupción siguen siendo una incógnita.
«Seguimos tratando de averiguar qué es lo que despierta a un volcán», reconoció el profesor Feigl. «La explosividad de la erupción depende del tipo de magma, y éste depende a su vez de la profundidad de la que procede. Nos encontramos muy lejos de poder predecir las erupciones, pero si logramos visualizar el movimiento ascendente del magma en el interior del volcán, conseguiremos comprender con mayor claridad los procesos que motivan la actividad volcánica.» 
Predecir el terremoto no, prevenirlo sí



Los terremotos ocurridos en Haití (12 de enero, magnitud 7,0) y Chile (27 de febrero, magnitud 8,8) y sus trágicos efectos han dado lugar a las lógicas preguntas: ¿cómo se originan? ¿Es posible predecirlos? ¿Se puede hacer algo para evitarlos?
FUENTE
El País Digital


En este caso, además, la proximidad temporal de estos dos terremotos ha suscitado un nuevo interrogante: ¿tienen algo que ver entre sí ambos sucesos? Para responder a estas cuestiones, vamos a situarnos en el marco de la dinámica global de nuestro planeta, en lo que se entiende como tectónica de placas.
La litosfera terrestre, es decir, la parte rígida y fría que abarca la corteza y la zona más superficial del manto, está fragmentada en grandes placas que se mueven horizontalmente, con independencia entre ellas y con velocidades de pocos centímetros al año. El arrastre de estas placas es producido por la parte superior del manto (astenosfera) sobre la que flotan que, a su vez, se mueve por las corrientes convectivas del manto.
Las interacciones de unas placas con otras han originado a lo largo de millones de años los grandes rasgos geológicos (montañas, trincheras y dorsales oceánicas, fallas y pliegues) y son actualmente la causa de los volcanes y los terremotos. Estos últimos se originan cuando la tensión producida en el encuentro de las placas y acumulada con el paso de los años supera la resistencia de las rocas en una zona de fragilidad (falla) y se libera súbitamente. Cerca del 95% de la energía sísmica se produce en los bordes de placas, y un 5% en su interior. Este último es el caso de los terremotos que ocurren en el interior de China y que están originados por el empuje de la placa de la India sobre la placa asiática. El mismo fenómeno ha generado la cordillera del Himalaya.
La mayor parte de la energía sísmica que se origina en los bordes de las placas se debe a un proceso de subducción por el cual una placa se desliza por debajo de otra. La subducción más frecuente tiene lugar cuando una placa oceánica choca con una continental. Esto es lo que sucede en el océano Pacífico, frente a la costa de Chile, donde la placa de Nazca (oceánica) se introduce por debajo de la placa suramericana (continental) con una velocidad próxima a 67 milímetros / año, produciendo terremotos gigantescos como el ocurrido ahora o como el del 22 de mayo de 1960 que, con su magnitud de 9,5, constituye el mayor fenómeno sísmico registrado instrumentalmente. La formación de los Andes y el volcanismo del área suramericana son también resultados de este choque de placas.


Por su parte, en el terremoto de Haití las placas que actuaron fueron la del Caribe y la de Norteamérica. El encuentro de ambas no fue de subducción sino de desplazamiento horizontal relativo con una velocidad aproximada de 20 milímetros/año. La rotura se produjo a lo largo del sistema de fallas Enriquillo-Plantain Garden, a una profundidad de 13 kilómetros, notablemente más pequeña que en Chile donde el hipocentro se localizó a 35 kilómetros.
Se trata, por tanto, de dos terremotos originados no sólo muy lejos uno del otro sino en marcos tectónicos muy diferentes, lo que permite afirmar que no guardan relación entre sí. Su coincidencia en el tiempo ha sido producto de la casualidad. Como también lo han sido otros dos terremotos de magnitud 7,0 que han ocurrido en el mismo periodo (18 y 26 de febrero) al sur de Japón y en la frontera de Rusia y Corea y han pasado desapercibidos para los medios de comunicación, y el más reciente de Turquía (8 de marzo) que, a pesar de su moderada magnitud (5,9), ha causado más de 50 muertos.
El marco de la tectónica de placas permite aproximarnos con más perspectiva al tema de la predicción de los terremotos ya que nos proporciona una explicación general sobre su origen. Es fácil aceptar que, mientras las placas sigan moviéndose y las fallas continúen existiendo, seguirán produciéndose terremotos. Es decir, podemos afirmar que donde ha habido sacudidas sísmicas volverá a haberlas, y su magnitud será similar a la de los terremotos anteriores. Pero esto no es en absoluto una predicción si entendemos el término predicción como una indicación, con sus márgenes de incertidumbre, de dónde y cuándo ocurrirá un terremoto individual, de cuánto será su magnitud y de cuál es la probabilidad de acierto de esta predicción.
Esto, hoy por hoy, no es posible con el grado de desarrollo de la sismología. ¿Por qué? ¿Qué es lo que hace que la predicción no sea posible para el caso de terremotos individuales mientras que sí lo es para otros fenómenos naturales como los huracanes o las erupciones volcánicas?
La respuesta es compleja y afecta tanto a la física del fenómeno como a sus observaciones. Por una parte, la corteza terrestre es extremadamente heterogénea y la distribución real de los esfuerzos actuantes y de la energía acumulada no es suficientemente conocida. Además, no existe una comprensión clara del proceso en la fuente sísmica y no se sabe bien cómo se produce la rotura ni cómo una falla concreta interactúa con los sistemas próximos y éstos entre sí. A pesar de los grandes progresos en los últimos años, todavía hay más preguntas que respuestas.


La falta de comprensión del proceso explica que no exista un fenómeno observable que pueda ser considerado sin ambigüedades como un precursor sísmico. Ello marca una diferencia muy clara respecto a los otros fenómenos naturales. Por ejemplo, aunque cada volcán es diferente, se puede predecir una erupción analizando la evolución de distintos fenómenos como las emisiones de gases, las deformaciones del edificio volcánico o la sismicidad asociada. En el caso de los terremotos, ninguno de los fenómenos considerados como precursores (variación del nivel de gas radón en los pozos, cambios en la razón de velocidades de las ondas P y S, modificaciones en la sismicidad de la zona, etcétera) parece ser realmente fiable. Es necesario por tanto profundizar en la comprensión del proceso sísmico y buscar nuevos fenómenos que sean observables y guarden una relación directa y estadísticamente probada con los terremotos.
A las dificultades inherentes al proceso sísmico se añade el problema de la observación de los fenómenos relacionados con él. En la investigación sismológica no ha habido, hasta los últimos años, un sistema de observación similar al de los satélites en el caso de la meteorología. Esta situación ha mejorado notablemente en la última década con la interferometría desde satélite y la creación de redes de GPS que permiten estudiar la evolución espacial y temporal de los campos de esfuerzos. Pero todavía hay que avanzar mucho en la captación de datos de interés sismológico.
El reconocimiento de estas limitaciones no debe llevarnos al pesimismo. Actualmente la sismología puede estimar con una alta fiabilidad el peligro sísmico de cualquier zona del planeta. Al hacerlo, permite señalar, con tiempo suficiente, en qué lugares es más urgente tomar medidas de prevención que permitan disminuir las pérdidas humanas y materiales. El trabajo en esta línea incluye el diseño de escenarios sísmicos en los que se evalúen los posibles daños y se planifique la respuesta necesaria, la educación de la población, el desarrollo de normativas de construcción sismo resistente y la exigencia de su cumplimiento. En algunos casos es posible también establecer sistemas de alerta sísmica temprana, como el de la Ciudad de México, o proteger instalaciones y servicios críticos como conducciones de gas y electricidad o trenes de alta velocidad.


La eficacia de las medidas de prevención explica la diferencia en el número de víctimas mortales producidas por los terremotos de Haití y Chile. En el primer caso, la mala construcción generalizada, la ausencia de una conciencia colectiva de amenaza sísmica y la falta de una estructura social sólida han contribuido a multiplicar el número de víctimas hasta alcanzar la pavorosa cifra de 230.000 muertos. En el segundo, el número de víctimas mortales no supera las 500, muchas de ellas debido a un inexplicable fallo humano en un sistema de alerta de tsunamis bien diseñado. Está claro, por tanto, que se pueden tomar medidas para disminuir el impacto de los terremotos. Y que es urgente hacerlo.
Autor: Miguel Herraiz Sarachaga (director del Departamento de Geofísica y Meteorología Universidad Complutense)  
La corteza terrestre se 'cura' tras un terremoto


La falla que se movió en el terremoto que asoló la ciudad iraní de Bam, el 26 de diciembre de 2003, ha vuelto a recuperar su forma inicial. Así lo confirma un estudio realizado por expertos de la Universidad de California, que han utilizado imágenes del satélite europeo 'Envisat' para comprobar el estado de la corteza terrestre.
FUENTE
El Mundo Digital


El seísmo que azotó la ciudad medieval de Bam, y acabó con casi 50.000 de sus 100.000 habitantes, se produjo al comprimirse la falla que hay en esa área del planeta con una fuerza que empujaba hacia arriba y hacia abajo, lo que hizo que la zona central se levantara unos centímetros. El terremoto fue de 6,6 grados en la escala Richter.
Doce días después se tomaron unas imágenes con el Envisat, que ahora se han comparado con otras tomadas a tres años y medio después, en junio de 2007. La técnica utilizada, denominada InSAR, consiste en combinar esas imágenes satélites con una cartografía digital del terreno.
Fue así como Eric J. Fielding y sus colegas han comprobado que la zona central de la falla que se había elevado en 2003 se ha hundido de nuevo, retomando su posición anterior. "Una de las hipótesis que plantean es que pueda deberse a que la corteza terrestre perdió agua y ahora la ha recuperado", explica el experto español Emilio Carreño, responsable de la Red Sísmica Española.
Carreño comenta que los satélites están siendo de gran utilidad para estudiar los movimientos sísmicos verticales, sobre todo en áreas con escasa vegetación.
No obstante, en ocasiones sus datos no son precisos. De hecho, investigadores de la Universidad de Valencia y de la NASA han comprobado que los datos sobre temperatura de la superficie terrestre del 'Envisat' se desvían casi 3ºC de la realidad. Las mediciones las han realizado en los arrozales valencianos y en el lago Tahoe de EE.UU.
Autor: Rosa M. Tristán

CHILE: SISMOS EN EL MES DE ENERO DEL 2012...

Cuadro resumen de sismos en
enero 2012 en Chile



Información base: Universidad de Chile – Depto. De Geofísica – Servicio Sismológico.


Zona Norte (Regiones XV – I – II – III – IV) -----------------------------------330 sismos
Zona Centro (Regiones V – XIII) --------------------------------------------------66 sismos
Zona Sur (Regiones VI – VII – VIII – IX – XIV – X – XI – XII) ----------127 sismos


TOTAL SISMOS EN ENERO 2012 ----------------------------------------------523 SISMOS


Total por ciudades:


Zona Norte: 330 sismos (63% de 523 sismos)
Ciudades más sísmicas:
Ollague ----------54 sismos
Pica ---------------37 sismos
Calama ----------36 sismos
Los Vilos --------27 sismos
Camiña ----------19 sismos ------------173 (52% de 330 sismos en la zona norte)
Total ciudades afectadas zona norte 34 ciudades


Zona Centro: 66 sismos (13% de 523 sismos)
Ciudades más sísmicas:
La Ligua -------23 sismos
Los Andes -----14 sismos
Valparaíso ---- 10 sismos -------------47 (71% de 66 sismos en la zona centro)
Total ciudades afectadas zona centro 7 ciudades


Zona Sur: 127 sismos (24% de 523 sismos)
Ciudades más sísmicas:
Pichilemu ---------24 sismos
Cobquecura ------22 sismos
Concepción ------20 sismos
Navidad ----------16 sismos ------------82 (65% de 127 sismos en la zona sur)
Total ciudades afectadas zona sur 18 ciudades


Análisis efectuado por Hugo Pinaud – Docente CENCIENTECNO