Friday, November 25, 2011


sismógrafo

sismo en chile del febrero 2010

VULCANISMO....

Paisajes Volcánicos

Publicado por Juan José Ibáñez y Francisco Javier Manríquez Cosió
El vulcanismo y los volcanes son, sin duda alguna, uno de los fenómenos de la naturaleza más sugerentes y atrayentes, aunque nos genere un lógico temor. Aunque a escala humana a demás de fascinantes causan inquietud, cuando no pavor, ya os explicamos en otro post que también han sido una bendición para la evolución de las culturas neolíticas (“hombres, volcanes y terremotos ¿porqué los humanos se asientan en áreas tectónicamente activas?“). Con vistas a entender el vulcanismo resulta imprescindible comprender la tectónica de placas. En realidad, y aunque el origen subyacente es común, existe una gran variedad de paisajes, modelados y litologías distintas, conforme al tipo de vulcanismo al que un documento se refiera. Más aun, incluso para un mismo tipo de sistema “eruptivo”, pequeños matices pueden dar lugar a resultados muy dispares como os narramos en nuestro post: “tipos de islas: clasificación de sistemas insulares”. Ahora bien, tampoco se debe negar que otros patrones si parecen ser constantes (ver post: “ecología y suelos en sistemas insulares: área y relieve” y “biogeografía y edafogeografía de islas: el Efecto de las islas pequeñas”. En la presente entrega, por tanto, realizaremos una introducción que, por “pura necesidad” debe ser considerada no exhaustiva. Os recordamos que nos encontramos en nuestro curso básico sobre los suelos del mundo y su clasificación (WRB, 1998) (ver abajo referencias y post editados hasta noviembre de 2011). Seguimos pues con la traducción al español castellano realizada por Javier Manríquez Cosió de la monografía Lecture notes on the major soils of the world que contiene un capítulo que versa sobre este tema, con anterioridad a describir los Andosoles.

Volcán Chaitén (Chile) en Erupción. Fuente: The Political Bandit

Principales formaciones en paisajes volcánicos
El vulcanismo no está distribuido por azar alrededor del mundo. Está concentrado cerca de los límites de placas donde tiene lugar la subducción o separación del lecho marino. Otros eventos están ligados a plumas del manto profundo que alcanzan la superficie de la tierra en distintos “puntos calientes” (“hot spots”). La Fig. 1 muestra la distribución geográfica de las principales regiones volcánicas.
Mapa Mundial del Vulcanismo Fuente: Volcanology

Las formaciones rocosas en regiones volcánicas están fuertemente influenciadas por la composición química y mineralógica de los materiales que han sido depositados durante las fases eruptivas. Las rocas volcánicas y el magma están agrupados de acuerdo a su contenido de sílice en tres principales categorías:: “Riolita” (de un 65-75% de óxido de Sílice SiO2), “Andesita” (de 65-55% de óxido de Sílice SiO2) y “Basalto” (55-45% de Oxido de Sílice SiO2). Las propiedades mineralógicas y composición química (especialmente los contenidos de K2O, Na2O y CaO) distinguen tipos de roca individuales.
La amplia división de rocas volcánicas y magmas en cuanto al contenido de sílice se correlaciona con la viscosidad de los magmas y por lo tanto con el tipo de vulcanismo. Puede considerarse como regla que: cuanto más elevado es el contenido de sílice en el magma, este resulta más ácido y viscoso, siendo tanto más explosivas las erupciones. Tal hecho influye profundamente en el carácter y morfología del fenómeno volcánico. 
Volcanes y Tectónica de Placas. Fuente: How Volcanoes Work

En este capítulo se discutirá la composición del magma como punto de referencia.
PRINCIPALES FORMACIONES EN REGIONES CON VULCANISMO BASÁLTICO
El vulcanismo basáltico ocurre donde los depósitos de material básico del manto alcanzan la superficie, especialmente:
1. en límites divergentes de placas (márgenes de la separación del lecho marino)
2. en áreas de “puntos calientes”, y
3. en valles de rift continentales.
1.- Las más conocidas placas divergentes se encuentran en medio del océano (dorsales mesooceánicas), las partes más altas de la cresta eruptiva pueden sobrepasar la superficie del océano, forando islas o más frecuentemente archipiélagos de las mismas, como es el caso, por ejemplo, de Islandia y las Islas Canarias. No resulta sorprendente pues que, como los lechos marinos, Islandia esté formada principalmente por rocas basálticas.
2.- Un ejemplo canónico de vulcanismo basáltico en un “punto caliente” es el archipiélago Hawaiano, dentro del cual la isla más joven deviene en la que la cima más alta, siendo el mayor “Escudo Volcánico” del mundo, con un diámetro de 250 Km. en la base (el lecho marino) y una altura total de 9,000 metros. El magma basáltico es poco viscoso, escapando los gases con gran facilidad. Las erupciones son por lo tanto, relativamente tranquilas y producen flujos, lagos y frentes de lava de baja viscosidad, pero pocas cenizas. El flujo de magma puede recorrer grandes distancias y tiene como resultado que el “Escudo Volcánico” es comparativamente plano. La mayoría de la erupciones son “erupciones de fisura” que tienen lugar a lo largo de amplias grietas extensionales de la corteza terrestre. Estas fisuras pueden extenderse a lo largo de varios kilómetros de longitud. La erupción histórica “Laki” en Islandia, sucedió a lo largo de una fisura de 24 Km. Erupciones a través de fisuras de mayores dimensiones han tenido lugar en tiempos más remotos. 
Paisaje Volcánico. Fuente: Academia Emporia

Estos últimos episodios pretéritos llegaron en ocasiones a generar enormes masas de “flujo de basalto” que cubrieron cientos de kilómetros cuadrados. La mesa Paraná en América del Sur está formado por 1 millón de Km. de basalto, los cuales fueron expulsados en un periodo de 10 millones de años. Otros ejemplos de largos sucesos de ésta clase se encuentran en Etiopía, Siberia, Groenlandia, Antártica, India (las “Deccan Trapps”), así como en el Oeste de U.S.A. (Río Columbia)
3.- Numerosos “Puntos Calientes” subyacen bajo de la corteza continental emergida de la superficie terrestre, asociándose a las plumas del manto terrestre, que empujan la cubierta hacia arriba (formando “domos”) y causando grietas de dilatación a gran escala. Tal proceso comienza a manifestarse como una depresión tectónica alargada a la que se denomina “los valles de rift”. Ambos vulcanismos, básico (bajo en SiO2) y ácido (rico en SiO2), ocurren dentro y a lo largo de tales valles. El vulcanismo basáltico continental (por ejemplo en el Valle de Rift de África Este, el Graben Baikal o el Graben Rhine-Rhone) se encuentra asociado con los conos de escoria “Estrombolianos” y con cráteres “Maar” (por ejemplo, cráteres de explosiones de vapor, ahora rellenos de agua conformando lagunas). Aquí también, los depósitos de cenizas raramente se extienden más allá de las mismas áreas volcánicas. Cuando las manchas de cenizas son extensas, como en algunos valles de rift, estas suelen ser usualmente más ácidas. Los flujos basálticos de lava tienden a seguir las grietas de los valles y fluyen considerables distancias a lo largo de éstos. La erosión subsiguiente de sedimentos blandos adyacentes a los cuerpos de lava terminan dando como resultado una “inversión del relieve”, por lo a que los rellenos basálticos en valles forman largas y extensas mesetas en el paisaje erosionado. 
Volcán en Erupción. Fuente: Doug’s Explore Alaska

FORMACIONES DE TIERRAS EN REGIONES CON VULCANISMO ANDESÍTICO
El vulcanismo andesítico es un elemento característico de los límites de placas divergentes donde la placa subduce (se sumerge) debajo de otra. Escenarios típicos son:
1. Cordillera – cinturón de montañas (como Los Andes) y
2. Arcos de islas (ejemplo: Las Filipinas y Japón)
El volcán clásico tipo asociado con vulcanismo andesítico es el denominado “estratovolcán”. Literalmente tal término significa volcán “estratificado”, lo cual es engañoso en el sentido de que todos los volcanes se encuentran formados en capas, sean de fluidos basálticos, como en los volcanes del “Escudo Hawaiano”, o de piroclastos, como en los conos de escoria de Eifel. Lo que el término indica actualmente es que este tipo de volcán está compuesto de capas alternantes de lava y roca piroclástica, en su mayor parte de composición andesítica. La mayoría de los estratovolcanes son más grandes que los conos de escoria y tienen suelen atesorar una larga historia de erupciones alternas de lava y rocas piroclásticas. Los magmas andesíticos se encuentran en una posición intermedia entre los magmas basálticos y riolíticos en lo que respecta a su contenido de SiO2, viscosidad y contenidos de gases. Mientras que los magmas basálticos de baja viscosidad difícilmente producen materiales piroclásticos (“tefra”) y las riolitas de alta viscosidad difícilmente producen lavas, los magmas andesíticos dan lugar a ambas. Por la alta viscosidad del magma, la gran presión puede originar que ocurra una erupción que, aunque menos frecuentes, son más violentas que en el vulcanismo basáltico. Los flujos de lava emitidos por los estratovolcanes son más viscosos que los de los volcanes del escudo basáltico y no se extienden más allá de unos cuantos kilómetros del punto de emisión. Tal hecho explica porqué los estratovolcanes tienen pendientes más pronunciadas que los volcanes de escudo y la “clásica” forma de cono. Los grandes y altos estratovolcanes activos son probablemente los que producen flujos de lodo volcánico (también llamado “Lahares”), éstos pueden formarse de diferentes maneras:
1. porque la pared del cráter lago se colapsa durante una erupción, o
2. porque la condensación del núcleo en el aire (de la ceniza volcánica) genera lluvias pesadas (por ej.: en Pinatubo, Filipinas en 1992), o
3. porque el volcán fue cubierto con nieve o glaciares antes de la erupción (ej.: El Nevado del Ruiz, Colombia 1985), o
4. porque la lluvia pesada siguiente a una erupción acarrea los depósitos de cenizas recientes.
Isla en Erupción Construction management degree

Los Flujos Piroclástico resultan ser masas espumosas de ceniza y piedra pómez. Estas se desarrollan cuando un domo extrusivo colapsa generando una avalancha de movimiento rápido constituida por gases calientes, ceniza y piedra pómez. Las rocas resultantes son conocidas como “ignimbritas” y pueden tener una gran variedad de estructuras dependiendo de las condiciones del flujo durante el desplazamiento y el grado de endurecimiento post deposicional.
La Lluvia de Ceniza Volcánica, a menudo se extiende más lejos del volcán en erupción. Los flujos de lava y piroclásticos se encuentran normalmente confinados a las proximidades de los volcanes. Sin embargo, las cenizas pueden elevarse hasta la troposfera y estratosfera, además de viajar a través de cientos o miles de kilómetros. El espesor de los depósitos de ceniza decrece con el incremento de la distancia desde el punto de origen.
A menudo, puede resultar difícil reconocer la presencia de ceniza volcánica en algunos suelos ya que ésta se incorpora al solum, es cubierta por la vegetación y se intemperiza rápidamente. Sin embargo, el rejuvenecimiento del material de suelo con ceniza volcánica fresca es a menudo de gran importancia al restaurar o mejorar la fertilidad del suelo y promover la estabilidad física del mismo.


FORMACIONES EN REGIONES CON VULCANISMO RIOLÍTICO
Los magmas “Riolíticos” ácidos son producidos por la fusión parcial de la corteza continental. Ejemplos representativos acaecen en las cordilleras de montañas y valles de rift. Los magmas riolíticos son viscosos, resistiendo presiones de gases muy altas. Como resultado, las erupciones riolíticas son escasas aunque, extremadamente violentas. Si alguna cámara de magma riolítico está presente bajo un estratovolcán, se llega a acumular una presión de gas muy grande, por lo que una vez que existe una abertura, el magma de la cámara se vacía completamente dejando una cavidad en la corteza terrestre en la cual el estratovolcán completo colapsa. Cráteres de muchos kilómetros de diámetro han sido formados mediante tal proceso. Hablamos de las denominadas “Calderas” (ejemplo: el Krakatoa en Indonesia, el Ngorongoro en Tanzania, el Cráter Lake en U.S.A. y el Laacher See en Alemania) donde sólo ocasionalmente acaecen erupciones tranquilas. La alta viscosidad de la lava impide que fluya, constituyéndose un domo de lava, (ejemplo: el Domo Obsidiana en U.S.A.). Los principales productos extrusivos del vulcanismo riolítico resultan ser:
1. cenizas, en asombrosas cantidades, que se extienden sobre vastas áreas, e
2. ignimbritas son el grueso de flujos piroclásticos que se extienden por varias decenas de kilómetros y se depositan en depresiones y valles de decenas o centenas de metros de profundidad. En contraste con la superficie irregular de los flujos de lava y lahares, las superficies ignimbríticas son planas y sin rasgos dignos de mención. Las inclusiones de piedra pómez, porosas y fibrosas, son comunes.
Ambas, cenizas e ignimbritas se encuentran constituidas en gran parte por vidrio volcánico. Cristales fácilmente intemperizables y compuestos esencialmente por cuarzo y/o feldespatos, biotita y hornablenda (“fenocristales”) conforman menos del 20% de las cenizas. La única formación histórica ignimbrítica por erupción, históricamente constatada ha sido la de Katmai en Alaska en 1912. El episodio eruptivo de mayor magnitud en tiempos recientes tuvo lugar hace 40,000 años siendo la que condujo a la formación del Lago Toba en Sumatra (Indonesia). Las rocas volcánicas especialmente piroclásticas contienen vidrio volcánico que se intemperiza fácilmente y cuenta para las propiedades excepcionales para la agricultura que tienen en común los suelos en la mayoría de las regiones volcánicas. La translocación de los productos de intemperización y acumulación de minerales de orden de rango corto y de complejos órgano-minerales estables son procesos esenciales en la formación de suelos característicos de regiones volcánicas: Andosoles.
http://www.madrimasd.org/blogs/universo/2011/11/16/140617
El Relieve Terrestre y su Evolución

Publicado por Juan José Ibáñez
Este es de nuevo un post para jóvenes estudiantes, por lo que los expertos no encontrarán información novedosa. Intentaremos mostrar de manera sencilla los principios que rigen la evolución del modelado del paisaje. Insistimos que ese blog va dirigido a todos los públicos y debemos ir variando los contenidos con vistas a asegurarnos no aburrir en demasía a nadie. Aunque para un ciclo de vida humano el relieve nos parezca estático, en términos geológicos es muy dinámico, cambiando sin cesar. En nuestro post anterior, que llevaba por título “Erosión, Transporte y Sedimentación: Erosión Geológica”, ya describimos brevemente las fuerza exo-planetaria (la que proviene del sol) y endo-planetaria (la tectónica de placas generada por la energía que se disipa desde el interior de la tierra), que en su continuo forcejeo dan lugar a los distintos tipos de formas del terreno en todo momento y lugar.

Diferencia en altitud entre el Monte Olympus de Marte y el Everest

Fuente: Space-Art
Pero veamos ya algunas definiciones y descripciones sencillas que hemos encontrado en el ciberespacio. Las fuentes de las dos que expondremos pueden encontrase pinchando en los hipervínculos que se incluyen al inicio de cada párrafo. La primera de ella es más clásica, mientras que la segunda se base estudios realizados aplicando conocimientos y metodologías recientes.
Relieve terrestre Término empleado en geografía y geología para designar las irregularidades y accidentes de la superficie terrestre, cuyas depresiones (valles, cuencas, cañones, etc.) y elevaciones (montañas, colinas, picos, etc.) constituyen y definen el paisaje. La ciencia que estudia las formas presentes en el relieve terrestre, su origen y evolución es la Geomorfología. Paisaje desértico con llanura y montaña. El relieve no se mantiene constante a lo largo del tiempo, ya que las costas abruptas tienden a suavizarse y dar formas lineales de baja altura, por efecto de la dinámica costera; los accidentes de las cuencas oceánicas tienden a horizontalizarse como consecuencia de la sedimentación, y los relieves
El tema de la evolución del relieve ha sido uno de los debates clásicos en geología, habiéndose propuesto desde finales del siglo XIX modelos radicalmente opuestos; sin embargo, el debate ha estado durante mucho tiempo lastrado por la falta de datos cuantitativos relativos a las velocidades de los procesos tectónicos, geomorfológicos y de generación de relieve. Actualmente, con el desarrollo de la geodesia y de diversas técnicas de datación aplicables al Cuaternario, se conocen bien las velocidades de muchos procesos y la geomorfología tectónica es una herramienta fundamental para comprender la evolución tectónica más reciente de orógenos activos. La geomorfología tectónica es una materia pluridisciplinar que conjuga aspectos relacionados con la geología estructural, la tectónica, la geomorfología, la geodesia, la sismología, la geocronología del Cuaternario, e incluso la paleoclimatología. En trabajos de escala regional, quizá lo más importante es conocer adecuadamente el marco tectónico para poder extraer toda la información que aporta el relieve sobre las deformaciones más recientes y sus velocidades.
Tras pensar con cierto detenimiento como mostraros más didácticamente las repercusiones de la acción de las energías exo-planetarias sobre las endo-planetarias, vamos a salirnos de los discursos más tradicionales para realizar un viajecito por el espacio estelar. Y es que un ejemplo palmario lo tenemos muy cerca. Analizaremos las rugosidades del planeta Tierra en comparación con el Planeta Marte.
Marte, como la Tierra, atesoró en un pasado remoto agua y atmósfera (hoy ya no cabe duda de ello) y una tectónica de placas activa. Sin embargo, su energía endogeotérmica se agotó, mientras que por eventos a un no bien conocidos su atmósfera es ahora muy tenue (poco densa). Por su parte, el agua, en forma de hielo, subyace en el suelo marciano, sin poder ejercer acción erosiva alguna. Desde este punto de vista Marte es un planeta con un relieve prácticamente congelado: sin energía endogeotérmica y una exogeotértima mucho menos activa que en el planeta Tierra. En la primera foto del presente post podéis observar los puntos más elevados de ambos cuerpos planetarios, el Monte Olimpo de origen volcánico en el rojo y el Everest en el azul. Es evidente (soslayando las cifras de sus respectivas altitudes) que Marte atesora un relieve mucho más abrupto, a pesar de que ya no almacena energía alguna en su interior. Muchos expertos opinan que la razón de estas diferencias estriba en que allí los agentes erosivos son débiles (por las causas mencionadas) mientras que en la Tierra ocurre lo contrario, por lo que el desgaste de su rugosidad es mucho mayor en la cima más alta del Himalaya (sujeta a erosión glaciar, hídrica y eólica intensas). De ahí derivaría las diferencias conspicuas entre los relieves de ambos planetas. 
El Himalaya sujeto a intensos procesos erosivos

Fuente: fotos Telva.com
Aunque parezca inverosímil, los geomorfólogos y fisiógrafos aun debaten las leyes y teorías que pidieran dar cuenta de de estructura, dinámica y evolución de los sistemas geomorfológicos o morfosistemas. Resulta ser un tema mucho más complejo de lo que pudiera parecer. En consecuencia, nos vemos obligados a generalizar mucho para explicaros como se genera el relieve. Como os explicamos en nuestro post aludido, la energía endoplanetaria crea y destruye continentes, los fusiona y fragmenta, tendiendo a generar relieves abruptos, al levantar cadenas montañosas (orogenias), hundir otras partes de la superficie terrestre (por ejemplo, las fosas tectónicas, etc.). En contraposición, la energía exo-planetaria, hace moverse sin cesar a las dos capas de fluidos que se encuentran por encima de la litosfera. Hablamos de la hidrosfera (agua) y atmósfera (aire). Dicho de otro modo, si la tectónica de placas tiende a generar grandes desniveles del terreno, es decir relieves muy abruptos, la que nos llega del sol intenta hacer todo lo contrario, desgastar tales rugosidades y allanar la superficie litosférica a través de los procesos de erosión, trasporte y deposición de sus materiales, ya sea por la acción del agua, el viento y/o el hielo. A toda esta lucha de energías y sus efectos sobre el relieve solía denominarse denominarle “Ciclo de Denudación Continental”. Si tales procesos no fueran simúlatenos, es decir primero actuara la tectónica de placas y una vez generado el relieve lo hiciera la erosión, se crearían ciclos en los que alternarían fases muy rugosas con tendencia al predominio de las morfologías llanas. Y fue así, con la propuesta de un modelo tan simplista, como algunos consideran que comenzó la geomorfología moderna. Su proponente fue el norteamericano William Morris Davis. 
Las tres fases del relieve conforman la propuesta de Davis:
de arriba abajo: Estado Juvenil, maduro y senil.
Como ya hemos comentado, los procesos creados por la energía exo-planetaria (geodinámica externa), tienden a contrarrestar los que proceden del interior de La Tierra (energía endo-planetaria). Si los últimos levantan montañas (entre otros efectos), los primeros tienden a erosionarlos y allanar las heterogeneidades de la superficie terrestre hasta convertirlas en extensas llanuras, si dispusieran del tiempo necesario. Sin embargo, tal hecho solo se observa “relativamente” en pocos lugares del planeta, que son los denominados crátones que han disfrutado de climas no muy riguroso a lo largo de millones de años, así como de la inactividad (en esos espacios geográficos) de las fuerza que dimanan del interior de la Tierra. Este sería al caso, por ejemplo, de las regiones amazónicas o de parte del África tropical. Lo más frecuente es que en unos periodos domine la exo-energía solar y en otros la endo-geotérmica, por lo que los relieves de una determinada región se tornan más montañosos o llanos una y otra vez, conforme una fuerza sea superior a la otra.  
Wl.M. Davis

En realidad el Ciclo de Denudación Continental de Davis es un modelo excesivamente simplista, por cuanto soslaya: (i) que tales ciclos no suelen acaecer debido a que la energía del interior de la Tierra interrumpe el proceso de allanamiento antes de que suela darse el tiempo necesario tiempo para la génesis de grandes extensiones planas; (ii) que en diferentes áreas de la Tierra la acción de las energías comentadas es diferente, dando lugar a modelados distintos; (iii) que los distintos climas dan lugar a morfogénesis de relieves idiosincrásicos; (iv) que existen distintas estructuras litosferitas que reaccionan de forma dispar; (v) que cada tipo de roca también poseen respuestas diferenciales frente a la acción de los procesos erosivos., etc. Pero ese ya es otro tema. Sin embargo, El ciclo de Davis, por su sencillez atesora un cierto encanto. Considero que es una manera muy didáctica de comenzar a enseñar a los más jóvenes la morfogénesis del relieve. Y por todo ello, os incluyo en una foto tres fases “hipotéticas” de cómo se allana el relieve. Sin embargo recordar que en realidad los procesos que realmente acaecen son más complejos.

Thursday, November 24, 2011

Extraños volcanes en la cara oculta de la Luna

Las poderosas cámaras del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO), una sonda de la NASA dedicada al estudio de nuestro satélite natural en órbita a tan solo 50 kilómetros de su superficie, han descubierto una extraña zona volcánica en su cara oculta. El hallazgo arroja luz por fin sobre este 'punto caliente', que ya había sido detectado con anterioridad pero que hasta ahora resultaba inexplicable.
FUENTE
ABC Periódico Electrónico S.A.


28/07/2011
Los científicos creen que esta pequeña 'provincia' volcánica pudo haber sido creada por el afloramiento de magma silícico. Su inusual ubicación y la sorprendente composición de la lava pueden ofrecer nuevas pistas sobre la historia de la Luna y cambiar algunas creencias establecidas sobre su formación geológica. La investigación aparece publicada en la revista Nature Geoscience.
El 'punto caliente', que alberga una concentración del elemento radiactivo torio, es una extensión en forma de 'ojo de buey' de 25 a 35 kilómetros de longitud, situada entre dos cráteres de impacto gigantescos y muy antiguos. Fue detectado por primera vez en 1998 y desde entonces se le conoce como anomalía de torio Compton-Belkovich, en honor a los nombres que reciben los cráteres.
Las observaciones recientes, realizadas por la LRO, han permitido a los científicos distinguir las rasgos de los volcanes en el centro de ese 'ojo de buey'. Y se trata de un vulcanismo silícico mucho más raro del que ya se conocía en la Luna. Tanto, que la existencia de esta zona volcánica obligará a los científicos a modificar algunas de sus ideas sobre la historia de la Luna, según explica Bradley Jolliff, profesor de investigación en el Departamento de Ciencias Terrestres y Planetarias en la Universidad de Washington en St. Louis y responsable del equipo de analizó las imágenes.
El vulcanismo lunar es muy diferente del terrestre, algo que se debe a la particular formación del satélite. La Luna, que se cree que fue creada cuando un cuerpo del tamaño de Marte chocó contra nuestro planeta hace 4.500 millones de años, era originalmente un mundo infernal cubierto por un océano de roca fundida de 400 kilómetros de profundidad. Pero como la Luna era pequeña y no tenía atmósfera, ese océano de magma se enfrió rápidamente, en unos 100 millones de años. Esto evitó que se formara la tectónica de placas que sí existe en nuestro planeta.


MARES Y MONTAÑAS
Durante ese proceso, los minerales ligeros como el feldespato cristalizaron y flotaron en la parte superior para formar las tierras altas lunares, mientras que los minerales más pesados ricos en magnesio se hundieron formando la parte exterior del manto lunar. Hace unos 3.000 ó 4.000 años, se produjo una ola de actividad volcánica y la lava basáltica salió a la superficie, llenando antiguos cráteres de impacto. Pero lo hizo de forma desigual, lo que para los científicos ha resultado un misterio. La superficie de la Luna parecía dividirse solo en dos categorías: el territorio duro de los mares y el ligero de las montañas.
Los científicos comenzaron a sospechar que las cosas no eran tan sencillas en el año 2000, cuando Joliff y sus colegas encontraron zonas geológicas distintas. Una de ellas era otro 'punto caliente' inmenso, denominado Procellarum Kreep (PKT), que contenía torio y otros elementos radiactivos, como potasio y uranio. Al enfriarse el magma, estos elementos no cristalizaron y formaron bolsas entre la corteza y el manto, lo que pudo provocar un vulcanismo intensivo diferente.
Autor: J. de J. 
Riesgo sísmico

La comunidad científica canaliza actualmente los mayores esfuerzos en una línea de prevención de daños, basada esencialmente en el diseño sismorresistente.


FUENTE
UPM - mi+d 21/04/2006
La catástrofe del sudeste asiático a finales de 2004 y el devastador terremoto de Paquistán en octubre de 2005, con más de 70.000 víctimas mortales, dan buena cuenta de que los terremotos son los fenómenos naturales que conllevan mayor potencial destructor, lo que motiva que su riesgo asociado sea uno de los que más atención reclama en la comunidad científica y en la sociedad en general.
Ante la imposibilidad de predecir el fenómeno sísmico con un margen pequeño de tiempo, para tomar acciones a corto plazo, la comunidad científica canaliza actualmente los mayores esfuerzos en una línea de prevención de daños, basada esencialmente en el diseño sismorresistente. Esto supone diseñar las estructuras para resistir los sismos probables a medio y largo plazo, disminuyendo su vulnerabilidad, en una política de mitigación del riesgo sísmico. Este es el fundamento de las normativas sismorresistentes cuyo desarrollo se ha potenciado en todo el mundo.
Desde 1997 y hasta la fecha actual se ha venido consolidando en la E.T.S.I. en Topografía, Geodesia y Cartografía de la Universidad Politécnica de Madrid (U.P.M.) una importante línea de investigación en materia de peligrosidad y riesgo sísmico. Inscritos en esta línea, se ejecutan numerosos proyectos que han sido financiados por diferentes organismos como el Consejo de Seguridad Nuclear, ENRESA, el Instituto Geográfico Nacional, el anterior Ministerio de Ciencia y Tecnología, el Ministerio de Fomento, la Unión Europea, AECI, OTAN y el actual Ministerio de Educación y Ciencia. Cabe destacar pautas concretas de actuación como la evaluación de la peligrosidad sísmica y caracterización del movimiento del suelo; de la amenaza de deslizamientos de laderas inducidos por terremotos la caracterización de la vulnerabilidad y estimación del riesgo sísmico.
Con estas pautas se han desarrollado diferentes trabajos dirigidos, por ejemplo, a la revisión de la Norma Sismorresistente Española, a la caracterización sísmica en emplazamientos de estructuras de especial importancia, como la presa del Ebro y el emplazamiento potencial del proyecto ITER en España, ubicado en Vandellós II, la evaluación del peligro de deslizamientos de laderas en El Salvador y en el Sureste Español, y la estimación del riesgo sísmico en la provincia de Murcia. Este último proyecto -RISMUR- se inició a raíz del sismo del 29 de enero de 2005 que produjo notables daños en las poblaciones de La Paca y Zarcilla de Ramos, y ha sido financiado por Protección Civil de la Región de Murcia y el Instituto Geográfico Nacional.
Cabe destacar además la línea de Cooperación con Centroamérica en materia de mitigación del riesgo sísmico iniciada en 1999 en Guatemala, en el marco de una asistencia técnica financiada por AECI y promovida a raíz del huracán Mitch. La cooperación se extendió a El Salvador tras el devastador terremoto del 13 de enero de 2001, que provocó 600 víctimas mortales en el deslizamiento de Santa Tecla. Desde entonces se han desarrollado proyectos de forma ininterrumpida en ese país, dirigidos a mejorar la infraestructura de monitorización del fenómeno sísmico, así como a aumentar el conocimiento sobre su peligrosidad, conocer mejor el riesgo de deslizamientos de laderas y proponer medidas correctoras. Los resultados han sido transferidos al Servicio Nacional de Estudios Territoriales de El Salvador y están siendo un referente para la planificación territorial y para el diseño de planes de emergencia. En el marco de la cooperación con Centroamérica se está desarrollando también una línea de formación de técnicos en sismología e ingeniería sísmica materializada a través de cursos impartidos en Guatemala y El Salvador, así como de estancias de técnicos de esos países en la E.T.S.I.T.G.C. Esta labor cobra especial importancia si se tiene en cuenta que no existen estudios superiores de geología y sismología en estos países, a pesar de su elevado riesgo sísmico. La citada línea de cooperación está siendo apoyada por la UPM a través del Departamento de relaciones con Latinoamérica.
La próxima Feria Madrid por la Ciencia, que se celebra del 20 al 23 de abril, será una oportunidad para conocer, de la mano de estos investigadores, los resultados de sus estudios.  
La sonda 'Hinode' toma imágenes de una erupción solar masiva

La Agencia Espacial Estadounidense ha publicado unas espectaculares imágenes de una explosión masiva en el Sol, tomadas por la sonda japonesa 'Hinode', y que es "una de las películas sobre una llamarada solar más detalladas que los físicos hayan visto jamás".
FUENTE
El Mundo Digital


06/05/2007
El observatorio espacial, conocido como el 'Hubble para el Sol', ha enviado un vídeo que muestra el momento en el que la mancha solar 930 desata una poderosa llamarada solar de clase X3. La explosión lanzó hacia el espacio una eyección de masa coronal, es decir, una nube de gas de mil millones de toneladas, la cual encendió auroras boreales de tal intensidad que se pudieron observar desde sitios tan al sur como Arizona, cuando la nube de gas alcanzó la Tierra, un día después.
Las ondas de choque en la eyección de masa coronal aceleraron iones pesados hasta velocidades cercanas a las de la luz, y los iones viajaron alrededor de la Tierra y la Luna durante más de un día, lo que se denomina 'tormenta de radiación'.
Si algún astronauta hubeira estado en la Luna en ese momento, habrían tenido que refugiarse en sus naves o lugares especialmente protegidos para evitar quedar expuestos a dosis tan altas de radiación.
Pero éste no es el único hallazgo relacionado con el Sol de esta semana. Un equipo internacional de astrofísicos, liderado por españoles del Instituto Astrofísico de Canarias, ha logrado escudriñar en el interior del Sol para descubrir que su núcleo gira más rápido que el resto del cuerpo del astro, aunque no tanto como hasta ahora apuntaban algunas teorías.
Los resultados de este trabajo, que se publica en el último número de la revista 'Science', desvelan que el núcleo del Sol gira entre tres y cinco veces más rápido que el resto del astro, pero según los científicos el hecho de que lo haga menos rápido de lo esperado "implica la existencia de un mecanismo de freno, que podría consistir en un campo magnético fósil, remanente del colapso inicial de la estrella".
"Hemos podido ver el núcleo del Sol, algo impensable hasta el momento", explicó el astrofísico Rafael García. Para ello, los científicos han analizado casi 11 años de datos del instrumento GOLF (Global Oscillations at a Low Frequency), que viaja a bordo del satélite 'SOHO', de la Agencia Espacial Europea y la NASA.
Durante los años de estudio, los astrofísicos de Canarias han logrado detectar la señal que correspondería a la huella de los modos gravitatorios del Sol, buscados desde los orígenes de la sismología solar, en los años 70. "La importancia de estos resultados es enorme, porque cambian el concepto que se tenía de la vida de las estrellas desde su nacimiento hasta que comienzan la quema de combustible, y podría ayduar a precisar los modelos que explican dónde se concetra el campo magnético", explican.


HELIOSISMOLOGÍA
En el pasado, las estrellas sólo podían estudiarse a través de la radiación que emitían, que procede sólo de sus capas más externas, por lo que los cientiicos tenían muy pocos datos del interior. La situación cambió en 1979, con el comienzo de la heliosismología, una ciencia -similar a la sismología terrestre- que estudia las zonas del interior del Sol donde se propagan las ondas sísmicas.
Los científicos explican que hay dos modos de vibración: los modos de presión y los de gravedad. los primeros permiten estudiar desde el punto de vista sismológico casi el 80% del Sol, lo que equivale a 500.000 kilómetros de radio. Sin embargo, muy pocos llegan al núcleo, donde hay un nivel de ruido tan grande que no proporcionan información precisa.
Hasta ahora las vibraciones de gravedad no podían ser detectadas desde la tierra, puesto que no había instrumentos suficientemente precisos, cosa que ahora sí se ha logrado, gracias al SOHO.
Autor: Olalla Cernuda  
Diamantes que traen noticias de las profundidades de la Tierra

Unos pocos diamantes de una mina de Brasil, con algunas impurezas microscópicas que tal vez les quiten valor para los gemólogos, se han convertido en auténticas piedras preciosas para un equipo de científicos que han sabido leer en ellos la información que traen de las profundidades de la Tierra. Son unos diamantes poco comunes, formados a casi 700 kilómetros de profundidad, en lugar de a unos 200 kilómetros, como la mayoría de las gemas de este tipo.
FUENTE
El País


21/09/2011
Pero, para los investigadores, lo que resulta llamativo es que estas piedras de la mina de Juina muestran que el ciclo del carbono (la interacción que normalmente se da entre la atmósfera, los océanos y la corteza terrestre) se extiende mucho más de lo que se pensaba, alcanzando el manto inferior del planeta. No hay que olvidar que los diamantes son una determinada cristalización de átomos de carbono que se forma en precisas condiciones químico-físicas de altas presiones y temperaturas.
Los científicos saben cómo está hecha la Tierra por dentro, sobre todo, con técnicas de sismología, descifrando como se propagan las ondas sísmicas en diferentes materiales y capas del interior del planeta. Pero las tomas de muestras directas del subsuelo proceden de solo unos pocos kilómetros de profundidad, extraídas de los pozos de prospección geológica. Los diamantes superprofundos son, por tanto, testigos de excepción de lo que pasa en la Tierra hasta el manto, la capa que se extiende desde unos 10 kilómetros bajo la superficie hasta unos 2.900 kilómetros.
Michael Walter (Universidad de Bristol, Reino Unido) y sus colegas de Brasil y de EE.UU., examinaron miles de diamantes de Juina y encontraron seis prometedores por las inclusiones, o impurezas, que tenían. Estos minerales atrapados en las gemas son indicadores para poder reconstruir su historia. "Las inclusiones en los diamantes son fantásticas para estudiar la parte inaccesible de las profundidades de la Tierra, algo así como estudiar insectos extinguidos y conservados en ámbar", dice Walter.
El origen de los diamantes de Juina se remonta al material orgánico y mineral acumulado en el suelo oceánico que se hundió hasta el manto superior terrestre por la dinámica de las placas tectónicas. La proporción de isótopos de carbono en cuatro de los diamantes analizados apunta hacia ese origen en la corteza oceánica. Pero las inclusiones de las piedras son testigo de minerales que se forman cuando los basaltos se funden y cristalizan en condiciones extremas de presión y temperatura del manto inferior (más de 660 kilómetros), y no a 200 kilómetros de profundidad como la mayoría de los diamantes. Esas impurezas analizadas por los investigadores son granitos minerales que miden de una a dos centésimas de milímetro.
Después de haberse formado en el manto inferior, con las inclusiones, mecanismos geológicos como las columnas emergentes del manto inferior al superior transportarían aquellos diamantes, que subirían finalmente hasta el subsuelo de Brasil en las rocas volcánicas llamadas kimberlitas, de las que se obtienen estas gemas. Pese a su origen profundo, las piedras de Juina son comparativamente jóvenes, ya que se formaron hace solo unos 100 millones de años, mientras que la mayoría de los diamantes de alta calidad tiene entre 1.000 y 3.500 millones de años, y tienen un origen más superficial, explica The New York Times.
En resumen, el carbono del material orgánico depositado en el fondo oceánico emprendió un largo viaje hacia el manto terrestre y volvió a subir en forma de diamantes. Esto extiende el ciclo del carbono considerablemente. "La investigación muestra el alcance de ciclo del carbono a escala de todo el planeta, conectando procesos químicos y biológicos que ocurren en la superficie y en los océanos con el interior de la Tierra", señala Nick Wiggintong, de la revista Science, en la que Walter y sus colegas han presentado su investigación de los diamantes superprofundos de Juina. "Los resultados dan una perspectiva más amplia del planeta Tierra como un sistema integrado, dinámico", añade.
Se conocían ya estudios sismológicos que indicaban que el ciclo del carbono llegaría al manto superior terrestre, hasta unos 400 kilómetros de profundidad, donde grandes placas de la corteza oceánica, con sedimentos ricos en carbono, se hundirían y se mezclarían con rocas fundidas del manto. También había algunos estudios sismológicos y geoquímicos que apuntaban hacia mayores profundidades, hasta el manto inferior, pero obtener muestras en forma de rocas es muy difícil y los diamantes de Juina son una prueba directa.
"El manto terrestre es el mayor depósito de carbono del planeta y sabemos muy poco de él", señala Walter. Dado que el ciclo del carbono es una de las pesadillas de los científicos del clima por su complejidad y sus implicaciones en las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero, cabe pensar si los diamantes superprofundos de Brasil tienen también implicaciones en el calentamiento global. "Esto no va a influir en el clima de mañana, pero lo que nuestros resultados nos están diciendo es que el carbono de la superficie terrestre puede penetrar hasta el manto inferior, lo que puede ser un sumidero de carbono a largo plazo", responde Walter.
Autor: Alicia Rivera  
¿Ozono del subsuelo? Llega un terremoto

El ozono podría ser una señal útil para captar la llegada de un terremoto, según publica el «Science Daily».
FUENTE
ABC Periódico Electrónico S.A.


24/11/2011
Durante una investigación sobre los posibles indicios de la llegada de un seísmo, un grupo de científicos de la Universidad de Virginia demuestra con una serie de experimentos que la fricción entre las placas expuestas a la presión generada por el choque de las fallas genera ozono. Esto ocurre en presencia de aire.
«Un tiempo antes del movimiento sísmico, la presión comienza a fracturar la roca generando fallas. En este proceso de rotura, presumiblemente se debería producir ozono», explica Raúl A. Baragiola, líder del grupo de investigación.
Baragiola comenzó sus estudios preguntándose por qué, al menos en las historias que se cuentan, algunos animales advertían la llegada de un terremoto tiempo antes de que sucediera.
Su respuesta, explicada en un artículo de la revista «Applied Physics Letters», es que los animales son capaces de percibir el ozono emitido por el subsuelo reaccionando en un modo insólito.
Esto significa, según añade el experto, que «podemos construir instrumentos de captación de ozono distribuidos en red en las zonas de riesgo» para prevenir con tiempo un terremoto. Sobre el tiempo en el que se emite el ozono no hay datos muy preciosos; sin embargo, incluso un tiempo breve podría salvar vidas humanas.