Monday, January 17, 2011


PORQUE SE PRODUCEN LOS TERREMOTOS
EN LA TIERRA


A pesar que los terremotos a la escala humana nos parecen fenómenos bruscos, agresivos y en ocasiones de gran envergadura con un marcado carácter de incertidumbre, éstos a la escala de los fenómenos que tienen lugar en el planeta, corresponden a suaves y lentos procesos que responden a una dinámica interna la que por siglos ha atraído la curiosidad de los hombres. Es quizás debido a lo inesperado de su ocurrencia, o tal vez a su inusual potencia destructiva a la cual no estamos cotidianamente enfrentados a experimentar, que los terremotos corresponden a uno de los fenómenos naturales que más impacta al ser humano, tanto en su dimensión social como en lo personal.
Comúnmente se suele asociar el término terremoto a "sacudidas de la superficie de la Tierra" o "vibraciones debido al paso de ondas elásticas causadas por bruscos movimientos en el interior de la tierra" (definición que se encuentra en los diccionarios). Sin embargo, la ciencia usa el concepto terremoto aplicándolo al fenómeno que tiene lugar en la fuente misma o desde donde se produce la radiación de energía.
Los terremotos pueden ser de diferentes tipos: hay aquellos que pueden ser acompañados de erupciones volcánicas como resultado de rápidos movimientos de magma, colapso de cavidades magmáticas o fisuramiento de las mismas durante el ascenso del magma por un dique o de la chimenea de un volcán; también aquellos que se producen por grandes deslizamientos de tierra; también los hay por reventones de roca durante laboreo minero, pero lejos los más importantes, tanto en términos de tamaño (magnitud) como en número, son los terremotos tectónicos. Estos últimos son causados por un rápido deslizamiento que tiene lugar en las fallas geológicas o bien por un deslizamiento repentino en las zonas de contacto entre dos Placas tectónicas.


Debido a su proceso de enfriamiento, las capas más externas de la Tierra son quebradizas o de comportamiento frágil y frente a las fuerzas tectónicas responden mediante fracturamiento. Las fallas son fracturas en cizalla (corte) en las cuales el deslizamiento ocurre en una dirección paralela a la superficie de la fractura. Este deslizamiento es resistido por la fricción debido a que las paredes de la falla se encuentran pegadas, soldadas una contra la otra, como resultado del esfuerzo compresivo que existe al interior de la Tierra a profundidades mayores que 1 a 2 Km. La capa quebradiza es de unos 10-50 Km. de espesor, y la deformación que ésta sufre como respuesta al campo de esfuerzos tectónicos, es manifestado principalmente mediante deslizamiento localizado en la fallas. Este deslizamiento ocurre casi enteramente mediante movimientos rápidos y abruptos, de carácter irregular, constituyendo así en esencia el fenómeno terremoto. La causa subyacente que permite explicar este comportamiento reposa en las propiedades de la fricción de muchos tipos de rocas. Estas, bajo las condiciones de presión y temperatura que la Tierra presenta en profundidad, son tales que la fricción presenta un comportamiento inestable conocido como stick-slip. Este se caracteriza por largos períodos en los cuales las superficies rugosas se mantienen solidarias por fricción, pero cuando el deslizamiento comienza, se produce una inestabilidad dinámica acompañada por un rápido y gran deslizamiento la que inicia todo el proceso del terremoto. Esta inestabilidad llega a producirse porque la fricción dinámica, la responsable en resistir el movimiento una vez que el deslizamiento ha comenzado, es menor que la fricción estática.
Una vez que la inestabilidad se ha manifestado, en un determinado dominio del plano de falla (nucleación del terremoto), ésta dinámicamente se propaga sobre la superficie de la falla a una velocidad de ruptura cercana a la velocidad de las ondas de cizalla (ondas S) del medio, del orden de los 3.2 Km./s, y se detiene sólo donde el frente de ruptura no puede dinámicamente superar la fricción estática. Al interior de este dominio que va creándose detrás del frente de ruptura y en el frente de ruptura mismo, es donde se materializa el deslizamiento sísmico (el proceso terremoto). La velocidad de deslizamiento entre dos puntos ubicados respectivamente a ambos lados del plano de falla es típicamente del orden de 1 m/s y puede alcanzar valores aún mayores en el frente mismo de la ruptura. Es en el frente de ruptura desde donde se genera principalmente la radiación de ondas elásticas de altas frecuencias, las responsables en general del alto grado de agresividad que pueden alcanzar los movimientos sentidos en la superficie de la Tierra.


Mirando a una escala global, los terremotos son el principal agente del tectonismo, el proceso mediante el cual se hace el paisaje de la superficie terrestre. Esto queda claramente evidenciado cuando observamos un mapa de distribución de la sismicidad global. Allí claramente podemos identificar las regiones y las estructuras tectónicamente más activas de la tierra. Las más destacadas corresponden a los límites entre las Placas, lugar donde se concentra la mayor parte de la deformación de la superficie terrestre. Estos límites se clasifican en:
• Límites divergentes, a lo largo de los cuales las placas se separan. Estos incluyen los grandes sistemas montañosos existentes en medio de los océanos en profundidades, evidenciado por una estrecha banda de epicentros de los sismos. Hay también sistemas de abertura (divergentes) continentales y uno de los más notables es el que se encuentra en el Este de África. Los terremotos que se producen en estas zonas no son los de mayor magnitud en el mundo, ya que el espesor de la capa quebradiza en esas regiones es más bien delgado y caliente. La principal actividad en estas regiones consiste en el proceso de creación de nuevo fondo oceánico controlada por una actividad volcánica submarina.
• La segunda clase de límite de Placas corresponde a los de tipo transcurrentes, donde el exponente más conocido es el sistema de fallas de San Andrés en California, USA. Allí, dos Placas adjuntas se mueven una con respecto a la otra en una dirección paralela al límite de contacto.
• Un tercer tipo son los límites de Placas convergentes, los que a su vez se dividen en dos sub-clases:
• Cuando la convergencia es entre una Placa oceánica respecto a ya sea una Placa continental (caso en Chile donde la Placa oceánica de Nazca "subducta" bajo la Placa continental Sudamericana) u otra oceánica (caso en Marianas donde la Placa oceánica Pacífico "subducta" bajo la Placa oceánica de Filipinas). La subducción de una Placa corresponde a una penetración de la misma en el manto terrestre. La zona de contacto entre dos Placas convergentes focaliza la mayor parte de la deformación involucrada y la presencia de una fosa oceánica caracteriza el proceso. Detrás de estas fosas se encuentran los arcos de islas, formados por procesos volcánicos como resultado de un fenómeno de deshidratación progresivo y fundición parcial de la corteza oceánica arrastrada por la Placa oceánica en el proceso de penetración en el manto.
• La otra clase corresponde a una convergencia entre dos Placas continentales en el cual no hay subducción. En este caso tenemos una enorme zona de colisión dando origen a fenómenos orogénicos como es el caso del Himalaya.

Sunday, January 16, 2011

Estudio revela que falla geológica en Santiago está activa y cruza siete comunas



La falla de San Ramón, que limita con la zona urbana del sector oriente de Santiago, fue descrita en una investigación científica de la U. de Chile publicada en marzo 2010 en una revista estadounidense. Si allí se genera un sismo, puede llegar hasta los 7 grados.
A sólo 200 metros se construyó el único reactor nuclear en funcionamiento del país y sobre ella también se sitúa una universidad donde estudian 3.500 alumnos. Pocos lo saben, pero la falla de San Ramón, estructura geológica subterránea que surgió hace unos 25 millones de años, está activa y atraviesa siete comunas del sector oriente de Santiago.
Esta falla, que contribuyó al alzamiento de la Cordillera de los Andes hace miles de años, es estudiada por un equipo del Núcleo Científico Milenio en Sismotectónica y Peligro Sísmico de la Universidad Chile.
El objetivo es conocer cuáles son los riesgos que en ella genere un movimiento telúrico de magnitud (ver infografía). En el último estudio de esa entidad, publicado en marzo pasado en la revista estadounidense Tectonics, se hace una completa caracterización de este lugar: tiene 10 kilómetros de profundidad (es superficial) y 30 km de extensión en dirección norte-sur por la zona oriente.
El trazado recorre lugares como el sector de Padre Hurtado, en Las Condes, pasa a metros del reactor nuclear de la Comisión Chilena de Energía Nuclear, cerca de la U. Adolfo Ibáñez, en Peñalolén, y de conjuntos habitacionales en Puente Alto.

El geólogo de la U. de Chile y miembro del equipo investigador, Rodrigo Rauld, explica que la falla tiene un movimiento lento, pero continuo equivalente a 0,2 mm por año. De acuerdo con características como profundidad, extensión, movimiento a lo largo del tiempo y “saltos” o escarpes del terreno (los más pequeños son de tres metros de altura), el experto afirma que es posible que si ahí se produce un sismo, éste podría alcanzar una magnitud que oscila entre 6 y 7 grados Richter. En todo caso, el Servicio Sismológico de la U. de Chile no ha reportado un movimiento especial luego del 27 de febrero pasado.
Rauld señala que “la falla es geológicamente activa, pues muestra registros de actividad en los últimos miles de años, según las evidencias geológicas. Ello demuestra que la falla puede generar, potencialmente, un movimiento telúrico importante”. Sin embargo, no se puede precisar cuándo se podría producir.

En otros países donde existen este tipo de fallas activas hay planes de manejo del territorio que consideran la evaluación de la amenaza sísmica que presentan para la instalación de plantas nucleares y hasta hospitales.
Sin embargo, en Santiago pocos municipios y vecinos conocen que pasa bajo su casa o pocos metros de su lugar de trabajo.
Fuente: La Tercera – Por Oriana Fernández

Falla San Ramón: estamos durmiendo sobre la muerte
Autor: Moisés Scherman
Economista y miembro de la Red Ciudadana por Ñuñoa


Mientras mirábamos los desastres de las ciudades de Concepción, Lota y tantos pueblitos desolados por el terremoto y tsunami nos sentíamos apenados e impotentes ante tanta tragedia, pero seguros en nuestras casas, en nuestro Santiago. La situación estaba controlada, les había tocado a otros, lejos de nuestras familias. A lo mejor perdimos bienes, pero no perdimos la vida.
Nos enseñaron que los terremotos son impredecibles, imposibles de controlar pero nadie nos explicó que hoy existe la tecnología para salvar vidas, para dar aviso oportuno a la ciudadanía, pero para eso se requiere investigación, monitoreo e implementar medidas de prevención.
¿Por qué con tanta tecnología no se han implementado las medidas necesarias para actuar frente a los sismos? No es difícil de entender.
Hace años que existe información sobre las aéreas más sometidas a daños sísmicos, pero esta información no llega a las personas. Entre las múltiples razones está el interés personal e inmobiliario sobre los territorios, el resguardar el puesto de trabajo para evitar conflictos con las autoridades o el interés mezquino para no afectar la plusvalía de las inversiones.
Hoy día para salvar nuestras vidas debemos exigir el retiro del Centro Nuclear de La Reina, de la ciudad de Santiago, construido en el sector de la falla San Ramón.
Pero ya es tarde para estos pensamientos, ya tenemos sobre nuestros hombros muchas pérdidas de vidas, mucha pena por tanta desolación, es el momento de asumir el control y realizar los cambios para resguardar nuestras vidas y la de nuestras familias. Ya no es la casa, el negocio o el trabajo; hoy en día está amenazada nuestra subsistencia en esta ciudad por una falla geológica, la falla de San Ramón. Una falla geológica que recorre los cerros al oriente de la Santiago desde la comuna de La Florida hasta el Río Mapocho, que atraviesa el Centro Nuclear, la planta de gas, casas ,colegios y construcciones . Una falla activa constatada por el mundo científico que ha tocado las puertas de políticos, autoridades y hasta el momento nada.
Hoy día frente a la indolencia de las autoridades, somos las ciudadanas y ciudadanos quienes debemos hacernos cargo. Tú tienes el voto para mantener o sacar autoridades, realizar cambios en los Planos Reguladores y materias en general de interés público. Este poder te lo da la Constitución Política del Estado a través de los Plebiscitos Comunales. La ley nos da el derecho de plebiscitar el retiro del reactor Nuclear de La Comuna la Reina y de exigir una normativa estructural adecuada.
Hoy día para salvar nuestras vidas debemos exigir el retiro del Centro Nuclear de La Reina, de la ciudad de Santiago, construido en el sector de la falla San Ramón.
Debemos exigir que las medidas antisísmicas consideren este tipo de movimiento sísmico no contemplado en las normas actuales.
Debemos exigir medidas de prevención, tales como centros de monitoreo de la falla, vías de evacuación y modificaciones en los Planos Reguladores para evitar nuevas pérdidas humanas.
Hoy día, debemos crear una legislación para proteger la vida. Debemos hacernos cargo de nuestros destinos .Unámonos para proteger la vida de las santiaguinas y de los santiaguinos.