Thursday, December 20, 2007

Universidad de Chile:
Experto prepara revelador estudio de “amenaza sísmica” en la zona central.
Terra


Sismólogo dice que hay distintos tipos de temblores en nuestro país, de diferente origen y que las autoridades no conocen. En Chile se trabaja con un mapa de peligro sísmico que está obsoleto, y con este estudio pretende renovarlo. (Terra.cl)
Por Rosa María Espinosa

SANTIAGO, diciembre 18.-

“Tenemos una amenaza sísmica, que hay que mirar de otra manera”, dice el doctor en sismología de la Universidad de Chile, Jaime Campos, quien está realizando un revelador estudio sobre el comportamiento de los sismos los últimos 20 años en la zona central del país, y cuyos resultados pretende hacerlos llegar a las autoridades para fines de prevención. Campos, quien está a cargo de un nuevo centro internacional instalado en Chile, dice que la amenaza sísmica “se está reevaluando frente a nuevos antecedentes que han surgido estos últimos años y que cambian totalmente la manera de cómo estábamos entendiendo el peligro sísmico en la zona central.

Tenemos nuevos antecedentes y estamos trabajando sobre ellos, y vamos a entregar pronto, en un par de años quizás, una nueva caracterización de la amenaza sísmica nacional central”.La elaboración del informe le ha demandado hasta ahora ocho años de trabajo y ahora es ayudado por profesionales extranjeros del recientemente inaugurado Proyecto Científico Milenio, resultado de un acuerdo logrado con Francia y apoyado por otros países, como Estados Unidos y Alemania.

Durante estos años ha descubierto que el comportamiento de los sismos es diferente hoy en día, que su origen puede ser diverso y que la ignorancia de estos antecedentes hace que estemos poco preparados para enfrentar terremotos.“Tenemos cosas preliminares, como que la amenaza sísmica en la zona central no sólo viene de la costa… También hay sismos en la cordillera y hay sismos profundos.

Hay una nueva visión, en la que hemos estado trabajando ingenieros, geólogos y sismólogos estos últimos años, en colaboración internacional con centros de alto nivel en el extranjero”.Según explica, del análisis de esos antecedentes saldrá la información que debe conocer la sociedad, las instituciones y los ministerios para enfrentar la característica sísmica de Chile. “En esa etapa estamos. Hay antecedentes que han sido validados, que nos permiten decir que hay una amenaza sísmica, que hay que mirar de otra manera y eso lo entregaremos dentro de un año o dos años. En los años 80’ se creó un mapa de peligro sísmico a nivel nacional, y ese mapa está obsoleto. Tenemos que incorporarle los nuevos antecedentes que han surgido estos últimos años, respecto de la caracterización de la amenaza sísmica”.

Con algunos de los datos preliminares del estudio se puede afirmar que en los últimos años se ha entendido más de los sismos, que éstos no son todos de la misma naturaleza y origen, “que son de distinto tipo, hay distintas clases de terremoto, con distintos tipos de amenaza cada uno de ellos”.


“Todas esas cosas han aparecido últimamente, y tenemos que ser capaces de transferirlo en un instrumento que sea de fácil utilidad para los ministerios. Hay por lo menos unos 7 u 8 tipos de terremotos, y de eso nos hemos dado cuenta en el último tiempo”.

El científico explica con una ecuación que en la situación actual el peligro existente sigue siendo el mismo, pero el riesgo es distinto.

Para él, “riesgo” es igual a “vulnerabilidad” multiplicado por “peligro sísmico”. El riesgo tiene que ver con los administradores públicos, con las herramientas que da la sociedad para poder disminuir ese riesgo. La amenaza o peligro sísmico, en cambio, está dado por el territorio en el que estamos y eso no puede cambiar.

“Pero si logramos saber qué tipo de amenaza tenemos, podemos entender cómo se producen los sismos y hacer las construcciones más resistentes con tal de llevar la vulnerabilidad a cero. Para eso tenemos que entregar la información correcta, y al caracterizar bien la amenaza podemos hacerlo. Como sociedad debemos reducir la vulnerabilidad de nuestras orbes, ese es el único resorte que tenemos los países sísmicos para poder vivir en armonía con nuestro medio, porque los terremotos no lo podemos evitar”.

Y, además, desliza una crítica: “Es increíble que el país más sísmico del planeta, tenga sólo un puñado de sismólogos, y ése es todo el arsenal científico que tiene para enfrentar la amenaza sísmica”.
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Carlos Aranda

"Está temblando mucho y esto es anómalo"

Jefe de Sismología de la Universidad de Chile dice que estos fenómenos en el centro del país ocurren con cierta periodicidad, pero “si uno lo junta con Tocopilla y todo eso, estamos pasando por un período álgido, sísmicamente hablando". (Terra.cl)


SANTIAGO, diciembre 17.- En las oficinas del Servicio Sismológico de la Universidad de Chile están colapsados, luego de que el sábado se iniciara lo que ellos llaman un “enjambre sísmico” en la zona central del país, y que se activó en momentos en que otra emergencia continúa provocando problemas en el norte.


La situación, como explica el jefe de sismología, Carlos Aranda, es "anormal", ya que tener dos emergencias telúricas en el país no es un fenómeno regular, sobre todo, si se piensa que hay un tercer punto activo, que es Aysén, que aunque en menor medida, aumenta más la anormalidad de lo que ocurre en el territorio nacional.

“Esto no es primera vez que sucede en el sector, esto que se llama enjambre sísmico. Se trata de una sismicidad que se inicia de pronto, sin ningún sismo principal, tiene un periodo álgido y luego va decayendo en el tiempo. Hay un sismo sí, que es un poco más fuerte, que es de 6,4 grados, que no es un terremoto, pero sí es un sismo respetable.

Esto ocurre con cierta periodicidad, pero si uno lo junta con Tocopilla y todo eso, estamos pasando por un período álgido, sísmicamente hablando”, explica Carlos Aranda.
El sismólogo dice que esta mañana, pasadas las 9:00 horas se registró otro temblor, cuya magnitud superó los 4 grados. “Estamos bastante activos, se inició con el sismo del sábado y desde ahí no ha parado y tenemos al menos uno cada hora”, advirtió.Aranda contó que otro factor anormal del fenómeno es que, además de la zona donde está situado el enjambre sísmico, se han producido otros temblores de importancia, como el ocurrido esta madrugada en Los Andes y que se sintió fuertemente en Santiago, es decir, que se active la sismicidad en zonas aledañas al enjambre.
“La anomalía es que está temblando mucho, esto es anómalo, no es normal. Se junta con lo de Tocopilla, se juntan con la de Aysen, que ya está mucho más calmo, pero tener dos emergencias, o dos zonas con incremento de la sismicidad no es normal. Normalmente tenemos que encarar a una zona que se activa y en estos momentos tenemos dos y eso es anormal”.

Quinta Región
Comité de Emergencia de Valparaíso se reúne por seguidilla de sismos.

Daños tras sismo del sábado en la zona.
Autoridades hicieron un llamado a la tranquilidad de la ciudadanía, pero también para abastecerse ante la posibilidad de un fenómeno telúrico mayor. (TERRA.CL)

VALPARAISO, diciembre 17.-

Tras el nuevo y fuerte sismo que afectó a la Región de Valparaíso a las 06:27 horas de este lunes, el intendente regional, Iván de la Maza, citó a una reunión extraordinaria de urgencia del Comité Regional de Emergencia, para analizar la importante cantidad de temblores que han afectado a la zona desde el pasado fin de semana.Ante esto, la autoridad regional hizo un llamado a la tranquilidad de la población, pero haciendo hincapié en que se debe, de igual forma, tomar medidas ante la posibilidad de una catástrofe mayor, como es el almacenamiento de agua potable, la manutención de linternas y pilas en buen estado y, fundamentalmente, una radio a pilas, ya que las autoridades están coordinando con la Asociación de Radiodifusores de Chile, el tener una radio única que sirva como medio de comunicación entre la población y los organismos de emergencia.

“Es nuestra obligación preocuparnos de la posibilidad cercana de un gran sismo. Nosotros hemos hecho simulacros en la región, que a algunos le parecieron risibles, pero que se demuestra en el tiempo que son indispensables”, dijo a Terra.cl.

En tanto, el director de la Oficina Regional de Emergencia, Guillermo de la Maza, agregó que “tras la reunión hemos mejorado las coordinaciones y la auto convocatoria, además poner mayor interés en aquellos lugares donde estas fechas se produce una mayor aglomeración de gente, donde existen algunas condiciones de riesgo, como las caídas de vidrios, y tomar contacto con la personas que son los administradores de estos centros, para poder tener mayor afinidad con los planes que cuentan ellos”.

Sobre este mismo tema, el gobernador provincial de Valparaíso, Ricardo Bravo, aclaró que la reunión con los administradores del mall de Viña del Mar, será en las próximas horas, debido a los reclamos de algunas personas quienes aseguraron que tras el sismo del sábado, muchas multitiendas y un megamercado que funciona en el lugar, bajaron sus cortinas, dejando literalmente encerradas a las personas que se encontraban en el lugar, constituyendo un verdadero peligro para la integridad física de éstas.“Nosotros vamos a ir a todos los lugares donde se concentran grandes cantidades de personas, especialmente en estas fechas para que en el fondo se mantenga un mecanismo que asegure la integridad física de las personas por sobre cualquier otra consideración con respecto a asegurar mercadería, porque ahí siempre tiene que haber una preponderancia de las personas por sobre cualquier otro evento”, dijo Bravo.


Chile y Japón compartirán conocimiento en sismos


¿Recuerda el terremoto de Aisén? Más bien fue un temblor, pero ocasionó un tsunami que costó la vida de 10 personas.


A raíz de ello, el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN), con la asistencia de la Agencia de Colaboración Internacional de Japón (JICA), está implementando un programa para mejorar los sistemas de monitoreo sísmico en la XI Región.

Eran casi las dos de la tarde del sábado 21 de abril, cuando empezó a temblar energéticamente, principalmente en Puerto Chacabuco y Puerto Aisén. Los habitantes sintieron el impacto de 6,2º en escala Richter. Desde enero venían sucediéndose los sismos que, si bien no eran fuertes, asustaban a la población, desacostumbrada a este tipo de eventos.
La región es relativamente nueva y coincide su colonización con el último gran temblor, hace 80 años.Para el Jede del Departamento de Geología Aplicada de SERNAGEOMIN, Jorge Clavero, “no es inusual que haya ocurrido el temblor en términos geológicos, porque esto se refiere a miles o cientos de miles de años; pero en la escala de tiempo humano, sí era algo inesperado”. Japón y Chile tienen un contexto geotectónico similar, son altamente sísmicos y tienen fallas superpuestas. Por esta experiencia común, ambos cuentan con buenos expertos.

La diferencia está en que Japón lleva más tiempo monitoreando su territorio y tiene mejores equipos para ello. Clavero es categórico en decir que el proyecto con JICA no es meramente una capacitación de expertos japoneses a chilenos, sino un intercambio de conocimiento y metodologías.

Tanto SERNAGEOMIN como el Servicio de Sismología de la Universidad de Chile hacen monitoreos periódicos, pero la única forma de obtener información certera es haciendo un seguimiento permanente. “Monitorear significa tener la información en tiempo real. Si hubiese habido equipo monitoreando en Aisén, se habría tenido información con mayor rapidez”, cuenta el geólogo.

El proyecto será beneficioso para mejorar la capacidad de los profesionales chilenos en monitoreo sísmico/volcánico y en modelo de deformación de la corteza. “Vamos a tener un mejor conocimiento en particular de la Región de Aisén, si bien la experiencia va a servir para oras regiones también”, agrega el profesional. Paralelamente, JICA está colaborando con un plan para enfrentar catástrofes naturales en la IV Región.



Introducción



La corteza terrestre experimenta casi continuamente pequeños e imperceptibles movimientos de trepidación, sólo registrables por aparatos especiales de extraordinaria sensibilidad. Pero a veces, estos movimientos de trepidación, conmoción u oscilación, son más intensos y se manifiestan como sacudidas bruscas, ordinariamente repetidas, que el hombre percibe directamente o por los efectos que producen.

Con el nombre general de sismos o seísmos se designa a todos estos movimientos convulsivos de la corteza terrestre, que se clasifican en microsismos, cuando son imperceptibles; macrosismos, cuando son notados por el hombre y causan daños en enseres y casas, y megasismos, cuando son tan violentos que pueden producir la destrucción de edificios, la ruina de ciudades enteras y gran número de víctimas. Los macrosismos y megasismos son los conocidos con el nombre de terremotos o temblores de tierra.

El estudio de los fenómenos sísmicos es el objeto de la Sismología.

El origen del 90 % de los terremotos es tectónico, relacionado con zonas fracturadas o fallas, que dejan sentir sus efectos en zonas extensas. Otro tipo están originados por erupciones volcánicas y existe un tercer grupo de movimientos sísmicos, los llamados locales, que afectan a una región muy pequeña. Éstos se deben a hundimientos de cavernas, cavidades subterráneas o galerías de minas; trastornos causados por disoluciones de estratos de yeso, sal u otras sustancias, o a deslizamientos de terrenos que reposan sobre capas arcillosas.

Las aguas de los mares son agitadas por los movimientos sísmicos cuando éstos se producen en su fondo o en las costas. A veces sólo se percibe una sacudida, que es notada en las embarcaciones; pero con frecuencia se forma por esta causa una ola gigantesca que se propaga por la superficie con la misma velocidad que la onda de la marea y que al estrellarse en las costas pueden ocasionar grandes desastres. Estas grandes olas sísmicas se llaman de translación y también tsunamis, nombre con que se las designa en Japón o maremotos.

Un terremoto se origina debido a la energía liberada por el movimiento rápido de dos bloques de la corteza terrestre, uno con respecto al otro. Este movimiento origina ondas teóricamente esféricas ondas sísmicas, que se propagan en todas las direcciones a partir del punto de máximo movimiento, denominado hipocentro o foco, y del punto de la superficie terrestre situado en la vertical del hipocentro a donde llegan las ondas por primera vez, el epicentro.

Desde el hipocentro se generan dos tipos de ondas:

-Ondas primarias, ondas P (por ser las primeras en producirse) o longitudinales, que consisten en vibraciones de oscilación de las partículas sólidas en la dirección de propagación de las ondas. Por producir cambios de volumen en los materiales se les llama también de compresión; son las de mayor velocidad y se propagan en todos los medios.

-Ondas secundarias, ondas S (por ser las segundas en llegar) o transversales, son las que producen una vibración de las partículas en dirección perpendicular a la propagación del movimiento. Pueden vibrar en un plano horizontal o vertical, no alteran el volumen, son más lentas que las ondas P y no se propagan a través de los fluidos. Se conocen con el nombre de ondas de cizalla o distorsión.

La interferencia de estos frentes de ondas con la superficie terrestre origina un tercer tipo de ondas, denominadas superficiales u ondas L. Son más lentas y al viajar por la periferia de la corteza tienen una gran amplitud, siendo las causantes de los mayores desastres. Se distinguen dos tipos: ondas Love, con movimiento perpendicular a la dirección de propagación, llamadas también de torsión, y ondas Rayleigh cuyo movimiento es elíptico con respecto a la dirección de las ondas.

Sismógrafo

Las vibraciones se detectan mediante unos instrumentos llamados sismógrafos.

Unos son péndulos verticales de gran peso, que inscriben el movimiento por medio de una aguja o estilete, sobre un papel ahumado. Otros son horizontales y al oscilar por la sacudida sísmica trazan un gráfico con una aguja sobre un papel ahumado arrollado a un tambor o cilindro que gira uniformemente.

El gráfico puede ser también señalado mediante un rayo de luz que incide sobre un papel fotográfico, en el cual van marcados los intervalos de tiempo por horas, minutos y segundos. Otros son péndulos invertidos llamados astáticos, constituidos por una gran masa, que permanece inmóvil, apoyada sobre un vástago.
En la actualidad los sismógrafos son electromagnéticos, recogiéndose el registro de los movimientos en cintas magnéticas que se pueden procesar y digitalizar por medio de computadoras. Mediante diversas observaciones y la comparación de datos de diferentes observatorios, se pueden trazar sobre un mapa las líneas isosistas, que unen los puntos en que se ha registrado el fenómeno con la misma intensidad y las homosistas, que unen todos los puntos en que la vibración se aprecia a la misma hora.

En cada observatorio debe haber diferentes tipos de sismógrafos: dos horizontales, orientados según el meridiano y el paralelo del lugar y uno vertical; para que sea posible apreciar todas las particularidades de cualquier movimiento sísmico.

Los sismogramas son las gráficas marcadas por el estilete del sismógrafo, o el rayo luminoso, sobre el papel del tambor giratorio. En un sismograma se pueden diferenciar varias partes según la proximidad o lejanía del epicentro respecto al observatorio.

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